• "Profesionalmente nos permite superarnos"
  • "He cumplido un sueño"
  • Canal Islavisión: Fuente de conocimiento

Estar vivos y felices

Por Yuliet Calaña

Yo no le aconsejo a nadie quedarse anquilosado en su gordura como si fuera sinónimo de buena salud. De hecho, la obesidad está considerada ya por algunos entendidos una patología, pero también conduce a la enfermedad el estrés que provoca ser gordo sin asumirse y sin hacer frente a la presión social.

Yo no soy psicóloga, ni doctora, ni nutricionista, ni entrenadora personal, ni especialista en nada. Solo les hablo desde mi experiencia de gorda, que no es poca, 30 años y unos meses que es todo lo que llevo en este mundo.

Como yo lo veo es así: tienes que dejar de quejarte y decidir qué vas a hacer con tu vida. Hay dos opciones:

1-Te pones a dieta, haces ejercicio y dejas de ser gordo (tampoco es tan simple como suspender el pan y saltar la cuerda todos los días como creen algunos. Se necesita asesoramiento y fuerza de voluntad extrema).

2- Aprendes a ser un gordo que se mantiene sano dentro de los límites de su gordura, para lo cual es necesario aprender también a ser un gordo feliz.

Yo, a mí cuenta y riesgo, me he decidido por la segunda de las opciones. No ha sido fácil, pero he logrado que mi autoestima sea tan grande como mi abdomen y mis complejos tan insignificantes como el dedo pequeño del pie que, en definitivas, solo sirve para tropezarse con los muebles de la casa y dejarnos adoloridos.

No soy de esas gordas que se priva de ir a la playa. Yo, al igual que las flacas más suculentas, llevo mis masitas al mar. Y si alguien, refiriéndose a mí, hace un chiste de ballenas yo me uno: “sí, chicos, salgan pronto del agua, que he leído que las ballenas devoran primero a las malas personas” y si el chiste es de balsas, pues yo tranquila “mientras ustedes tienen que cargar con ellas yo las traigo incorporadas”.

No soy de las pesimistas que piensa “me encanta este chico, pero nunca se va a fijar en mí porque seguro no le gustan las gordas” yo más bien me digo: “voy a por ese chico, él todavía no sabe que le gustan las gordas porque no me ha conocido a mí”.

Sepan que como mismo hay hombres detractores confesos de las gordas, hay otros fanáticos confesos a nosotras y existen además a los que les gustan las mujeres interesantes, seguras de sí mismas o simpáticas… y ser gorda, no está enemistado con nada de lo anterior. Si les hiciera falta una prueba: aquí estoy yo.

A mí, por ejemplo, me encanta probarme. Cuando veo a unos de esos altaneros, que te miran de soslayo, me le siento al lado. “Y ahora qué quiere esta gorda”, se preguntará él para sus adentros. “Demostrarte que el carisma y la inteligencia son igual de excitantes que eso que estás vacilando”, le respondería yo si él tuviera el valor de hacerse la pregunta en alta voz.

Y el chico hace un chiste divertidísimo y yo le hago dos, y me habla de un poema alucinante que leyó alguna vez y yo se lo recito, y me comenta de una película que verá esta noche y le hago la sinopsis. Porque yo como, como y como y leo, leo y leo. Y me amo mucho. Y mientras más me amo, más me aman los demás.

Tampoco soy de esas gordas que apagan la luz para tener relaciones sexuales. Si me vas a querer toda una vida o toda una hora que sea con mis roscas, mi celulitis y mis imperfecciones, digamos que soy un table gastronómico… o te comes todo o no comes nada.

Jamás seré de las gordas que se quedan amontonadas en una esquina de la guagua obstaculizando el paso por miedo a correrse y que la gente le diga que tiene que bajar de peso. Yo paso arrollando sus flacos cuerpos por todo el pasillo hasta encontrar donde acomodarme para que puedan montar los demás.

Si alguien me dice: “gorda, ven acá” no contesto… “gorda, te estoy llamando” yo “la la la la lá” como si conmigo no fuera… “¿pero será sorda?”. No lo soy, sucede que no me llamo gorda, mi nombre es Yuliet y me gusta que me llamen por él; además de que a nadie le digo yo “calvo, ven acá” o “narizón, ven acá” o “feo, ven acá” y mira que conozco calvos, narizones y feos, incluso a quienes son esas tres cosas juntas.

Así soy yo que he recubierto mi tejido adiposo de una coraza contra la cual rebotan burlas, estereotipos, actitudes recriminatorias por mi peso y otras miserias humanas. Lo ideal sería que las personas nos acepten tal y como somos, pero ya sabemos que eso no va a ocurrir. Entonces con lo que sí contamos fijo es con lo que podemos hacer nosotros por nosotros mismos.

Y esto me remite nuevamente a las dos opciones del principio: o dejamos de ser gordos con toda la fuerza de voluntad que eso requiere o aprendemos a vivir siendo gordos con toda la fuerza de voluntad que eso requiere también.

Resumiendo, lo que no podemos es combinar obesidad y estrés por ser obesos, eso sí es mortal porque te baja la autoestima, el amor propio y los deseos de vivir, te sube la azúcar, la tensión y el riesgo de infarto…y mejor que estar flacos o gordos, es estar vivos y felices, digo yo.


Galería: Obras del artista colombiano Fernando Botero

 

Ola que va, ola que vuelve (La columna de la Yuli)


 Hola ciberlectores!!! Joven, mujer, pinera y cubana, son las credenciales de quien compartirá con ustedes, mediante esta columna, sus vivencias en la isla milagrosa, como suelo llamar a este chispazo de tierra que habito y me habita.

Esta columna, que les regalaré semanalmente, no tiene más intención que las de hilvanar palabras y soltarlas a la atmósfera en busca de combustible vital, una especie de fotosíntesis para quien escribir es la vida.


 

Artículos relacionados

37 respuestas a “Estar vivos y felices”

    • Muchas gracias a todos,por leerme, por ayudarme a levantar la página,por el cariño y la dmiración recíproca…cada uno de sus halagos es como el día del cobro para mí!!!😘

  1. De nuevo nos seduces con tu verbo,pero sobre todas las cosas, con tus ingeniosas y objetivas reflexiones. Coincido contigo en que lo más importate no es gordo o flaco, feo o bonito, blanco o negro, sino en primera instancia, ser un buen ser humano, estar agardecido contigo mismo y satisfecho de vivir intensamente cada día, como si fuera el último. Todo lo anterior es equivalente a ¡ESTAR VIVOS!.

    Una vez más, ¡Gracias!

  2. yo también soy gorditga y me ha encantado esto podemos r bellas y atractivas de muchas manera.Gracias a la autora por pensar en n osotras y de verdad eresasí como te desc ribes algún dia me encantaría con coerte personalemntre.Saludos

  3. Soy una fans de tu gordura y tu sabrosura y ya te comenté una vez que no estamos gordas, pues me incluyo entre las de bastante volumen. Eso fue la inteligencia que no nos cabía en nuestras cabezas y se nos rego para estos cuerpos hermosos. Eres única y tú inteligencia opaca todo lo demás. Un abrazote.😘

  4. Yo mejor me adentro en las curvas adiposas de tu amistad…Mejor abrazo la grasa de tu intelecto…..Mejor contar con la masa perfecta de tu sonrisa. Sabes por qué? porque es GENIAL elogiar a las personas carnosas, orondas, acolchadas y turgentes: ¡Bendita TÚ criatura adiposa que esparce bonhomía entre la gente…!!!!

  5. Totalmente de acuerdo, lo importante es aceptarnos, sentirnos bien con nosotros mismos, querernos, respetarnos, valorarnos, cuidarnos y cultuvar nuentro espéritu, así como lo haces tu. Gracias por compartir con nosotros tus reflexiones, tus ideas que son inyecciones de ganas de vivir para los que ya constituimos tus fieles lectores.

  6. Totalmente de acuerdo contigo, Yuli. Lo importante es aceptarnos a nosotros mismos, sentirnos bien con lo que somos, amarnos, respetarnos y cultivar nuestro espíritu como lo haces tu. Gracias por seguir regalándonos tus escritos, son una inyección de ganas de vivir para los que ya somos tus fieles lectores.

  7. Yo siempre he estadod etrás de ti para que bajes de peso proque como doctora al fin sé de los riesgos de la obesisdad pero tengo que decir también que estoly más que orgullosa de lo bella,inteligente,segura de tí misma y especial que eres mi sobrina del alma,te quiere y admira tu tía Reyna

  8. Por mi vida han pasado al menos tres gordas, si mal no recuerdo. La primera de ellas muy gorda, en serio, pero su nivel de empatia y su capacidad de ser cariñosa era exponencialmente proporcional a su masa corporal. La admiré y la quise mucho. La última gorda que tuvo que ver conmigo, es muy inteligente, experta en complacer un hombre, y fue una de mis mejores amigas. Y las que han sido mis amigas….he podido constatar o he tenido la suerte de que el 95% de ellas hayan sido buenas amigas y muy divertidas. Yuliet, genial tu post. En mi caso estoy en el otro extremo, muy flaco, y he tenido que escuchar una buena cantidad de chistes y críticas relacionadas con mi delgadez. Aunque la verdad, para lo único que la flacura me ha traído dificultades, es en el parapente, que para conseguir equipos de vuelo de mi talla, es un problema, ya que la mayoria de los equipos a mi alcance, son para gente “normal”. Que vivan los extremos, lo importante es ser feliz con uno mismo. Gracias por tu post. Te seguimos confiados de que siempre nos regalarás algo muy bueno para el alma y el espíritu.

  9. Muchacha estás fuera de serie… Besotes nena y sigue escribiendo que eso también es una manera de luchar contra el estrés… jajajaja…

  10. Me encanta lo que escribes es tan real, me veo identificado ahí aunque sea hombre, nos sucede lo mismo, he intentado tomar la primera opción pero al final la que estoy aplicando es la segunda. Felicidades soy tu fan.

  11. ¿Tú no has escuchado la frase de que la gordura es hermosura y la flaquencia es indecencia? Sobre todo para los cubanos, !eso sí funciona! Te lo dice una ex flaca a la que ahora le dicen: Te has puesto buenaaaaaa…..

  12. Muy agradecida con todos…voy a continuar esforzándome para que siguen prefiriendo mis historias y visitando nuestra página…gracias pro la deferencia y por su apoyo…son muy importante para mí, para nosotros.Besos insulares

  13. Estoy impresionado con tus palabras
    A mi me gustan las gordas, porque tienen un carisma especial. Cuando las conoces bien son dulces y cariñosas.
    Miran más a tu interior que a la carcasa.
    Como gordo en proceso de adelgazamiento que soy, se por experiencia lo que cuesta. Se con que desdén me miraba la gente y como se reían de mi. Ahora soy mucho más delgado y la gente se asombra al verme. Pero sigo siendo un amante de las curvas más que generosas.
    Un saludo.

  14. Me fascinó el video…qué carismática eres…se lo enseñé a mi hija que aunque es delgada y siempre anda llena de complejos.Muchas gracais pro tan excelente columna siempre andamos detrás de ella a ver que escribes nuevo

  15. Yo estuve flaca cuando se usaban las gordas y estoy gorda cuando se usan las flacas. En realidad, si cuando estaba flaca (“puedes limpiar una manguera por dentro”, “te haces un vestido de rayas y te sale de color entero”) lo trasladábamos al “ahora” me considerarían “ligeramente envueltica” Y si traslado mi peso actual (“el carro e´ la carne”, ” qué lástima que se haya dejado poner así”) a los tiempos de la flaquencia, hubiera estado entre las “mamis buenotas”. O sea, el peso corporal es cuestión de modas. Y las modas pasan demasiado rápido. Sea feliz consigo misma, señor@!! Que siempre hay algo! Por blanc@, por negr@, por calv@(que las conozco por elección) por alt@, por baj@… siempre habrá a quien le gustes. Tienes que gustarte TÚ, que lo demás viene solo!! Y como recomiendo siempre, a esas personas que no tienen vida hazle un mandala.. Mandalas a la %*#& !!
    Comparto en FB

  16. bd a ver una estudiosa en comunicación acá a mi lado, casi esta insatisfecha contigo por no compilar textos tan buenos como estos para que luego la magia de la difusión literaria los propague en forma de libro por el país y quien sabe verdad?, soy psicóloga y tu criterio de aceptación constituye en sí una sesión de psicoterapia en función del manejo de ideas irracionales que se construyen las personas sobre sí mismas y que tanto limita su efímero momento en esta vida, mucha salud, para que te quedes con nosotros, ya nosotros, los que te leemos estamos contigo, desde Santiago, yo.

  17. Hola, leí un artículo tuyo y me he quedado con ganas y he buscado más. Yo tengo un amigo que era gordo, y decidimos en mi blog hacerle una entrevista del antes y después y otro de mis amigos que estaba seco hicimos lo mismo. La conclusión es que ellos son perfectos como quiera que estén y eso lo vivi en tu artículo. Aquí te dejo los link por si quisieras pasarte.
    Saludos desde Mariel
    http://ycoliva.cubava.cu/2017/05/29/como-ponerse-buenorro-la-entrevista/
    http://ycoliva.cubava.cu/2017/06/01/como-ponerse-buenorro-todo-lo-contrario/

  18. hola yo tambien soy gordita y soy yo me amo mucho y no tengo ningun tipo de problemas con esto desde niña soy asi y despues de parir un poquito mas pero estoy orgullosa de mi como soy, mi marido me ama y estoy completa. Sigue asi amiga que vas muy bien es la primera vez que entro aqui lo conoci por mileyda y creo que nunca me ire desde Santiago de Cuba una fans mas para yuli y sus buenos comentarios,

  19. Hola Yuliet:

    He leído dos artículos tuyos, buenos texto en cuanto a forma y contenido.

    Por lo que escribes, me imagino seas una mujer agradable. Me has hecho recordar a una periodista guantanamera del diario Venceremos que se llama Lilibeth Alfonso. Es talentosa y muy agradable al trato. También es gordita;-)

    Lástima no poder conocerte personalmente. Mi correo es: elioa@infomed.sld.cu

¿Y tú qué opinas?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*