Piénsatelo (+Caricaturas)

Me apunto en el bando de quienes no le ponen al día del amor una fecha, la cosa así es más duradera y menos estresante…

Nada parece menos romántico que un miércoles para un 14 de febrero. A la mitad de todo, en plena semana laboral, cuando no te has podido escapar de las ocho horas de trabajo para comprar un regalo y muchos menos para tener un almuerzo romántico.

Día de San Valentín: Festividad de origen cristiana que se celebra anualmente el 14 de febrero como conmemoración a las buenas obras realizada por San Valentín de Roma relacionadas al concepto universal del amor y la afectividad. También se le conoce como día de los enamorados y/o día del amor y la amistad. El 14 de Febrero de 1841 se celebra en Cuba por primera vez el día de San Valentín o Día de los enamorados.

Nos queda la noche, dirán algunos. Pero, si además eres madre de dos niñas, es poco probable que luego de las cinco de la tarde te queden deseos para preparar una cena con velas o una salida nocturna. Primero porque: ¿con quién dejas a las niñas? Y segundo: no se puede trasnochar un miércoles cuando le sigue un jueves con escuela y círculo a primera hora.

O sea, este 14 de febrero tiene color de miércoles o quizás no era yo la más indicada para escribir este día. Hoy lloverán las postales, los jardines quedarán arrasados como después de huracán, el azúcar en sangre subirá a causa de tanto bombón y las declaraciones de amor estarán a la orden del día. A los que tengan tiempo o sencillamente marcan esta fecha como especial, lo cual es  más que válido, les quedará la postal, el oso de peluche, el ramo de flores o, en el mejor de los casos, un anillo en el dedo. El amor estará en el aire, al menos 24 horas.

Para quienes no tengan tiempo, o dinero, que no es lo mismo pero es igual, tampoco es el fin del mundo. Habrá que exprimirse el cerebro, ponerse creativo, sumarse a la pandilla de los alternativos y si es preciso hacer collares de semillas. Yo me apunto en el bando de quienes no le ponen al día del amor una fecha, la cosa así es más duradera y menos estresante.

En mi andanza por las redes sociales he encontrado una invitación tremenda. La he hecho mía y nos hemos reído hasta el cansancio. Así decía: “Tú y yo pagando el recibo de la luz y el agua juntos. No sé. Piénsatelo”. Coincidamos que no es rosa, pero simpática sí que está.

Porque de eso también se trata este día. Hay que relajarse, soltar ataduras, zafarse del regalo con cintas y corazones. Por cierto, llevo una semana buscando una almohada para regalar este miércoles, no la he encontrado y para colmo de males él tiene trabajo hasta tarde. Nuestro 14 de febrero tendrá que convertirse en 15, quizás en 16 o 23. Pero la invitación se mantiene en pie. El recibo de la luz y el agua hay que pagarlo, sí o sí.

En serio, piénsatelo, el 14 de febrero estresa, el estrés causa infarto y nada parece menos romántico que un corazón infartado, bueno sí, un miércoles para el amor.



Leticia Martínez Hernández/Cubahora


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