diciembre 7, 2022

Acuarelas de Cuba: Un compromiso con la identidad nacional

Serie Acuarelas de Cuba. Foto: Cortesía del entrevistado.

Trata de coger una flor, pero las manos atraviesan el tallo sin moverlo. El guajiro se apresura para llegar a su propio entierro a despedirse de la esposa viuda. Su espíritu, sin embargo, se hace cada vez más débil en “el reino de este mundo”.

La escena anterior forma parte de un nuevo capítulo de Acuarelas de Cuba, la propuesta animada dirigida por Jesús Rubio que refleja la identidad cubana en estampas y a la vez rinde merecido tributo al “acuarelista de la poesía antillana”, Luis Carbonell.

En las últimas semanas, quienes se han sentado frente al televisor los domingos después del noticiero, han podido disfrutar por Cubavisión de siete capítulos integrantes de la primera temporada de esa serie. Cuestiones como la religión afrocubana, el boxeo, la parranda, la vida en el solar y el desarrollo en sociedad han sido temas propicios para cortos de entre tres y cinco minutos de duración, que tienen una sola voz que da vida a todos los personajes: la del propio maestro Carbonell.

“Siempre me interesó la obra de Carbonell y antes de la covid-19 tenía idea de hacer en animados 'Igual que el Niño Valdés'. Me puse en contacto con él a través de un sobrino suyo y le gustó mucho cómo había graficado esa estampa. Entonces me dio su material fonográfico, con piezas que no había escuchado y ahí pensé en extender el proyecto a varios capítulos. Comencé a hacer guiones dibujados, con la esperanza de buscar fondos y materializar la serie algún día”, comenta el director de la propuesta audiovisual, Jesús Rubio.

Cuando estaba en el puerto, trabajando como carpintero de barco en su temprana juventud, Rubio no podría imaginar que tomaría el camino de la animación o que una de sus series, de cubanía marcada, fuese tan bien acogida por el público que lo sacara del cierto anonimato mantenido a pesar de sus décadas de oficio.

Jesús Rubio. Foto: Cortesía del autor.

“Mi público meta con Acuarelas de Cuba son los adolescentes. Pero me han escrito muchas personas, entre ellas grandes figuras de la cultura, muy contentas por el homenaje que le hice a Carbonell. En general, en la familia cubana también ha gustado mucho por la simpatía y la esencia de las historias, que conectan y reflejan la identidad del cubano”, dice orgulloso.

Pero llegar a ese resultado fue tarea compleja. En un inicio, el Icaic desestimó el proyecto y fue Cubavisión quien lo asumió tiempo después. Lo más complicado para Rubio fue desarrollar su serie en plena pandemia. “Empecé a trabajar con muy pocos animadores, unos cuatro o seis y generalmente uno solo por estampa. Coordinábamos y hacíamos todo a distancia, pero fue muy difícil la lejanía de un equipo que en tiempos normales debe sentarse en un lugar, hacer mesas de trabajo y laborar en conjunto”.

El mundo sonoro de Acuarelas de Cuba estuvo a cargo de Kiki Corona, quien hizo la música de presentación y crédito, así como la remasterización vocal de Luis Carbonell. “Kiki rescató los audios de forma magistral, porque algunos -como el de 'Espabílate Mariana'- estaban muy dañados y cuando uno escucha las grabaciones del producto final parece que fueron hechas hoy mismo”, valora el director.

La segunda temporada de la serie -integrada por seis capítulos- está bastante avanzada en cuestiones de animación y se encuentra en una etapa de ajuste de color, limpieza de líneas, composición y edición.

Estampas como 'Guantanamera' (inspirada visualmente en la obra de Carlos Enríquez y Servando Cabrera), el erótico 'Se lo dije a Caridad' (que cuenta la relación entre una mulata y un pelotero profesional), 'Los Quince de Florita' (la típica madre cubana que hace de todo para que su hija celebre su aniversario), 'María, Carmen y Cuca' (con la visibilidad cinéfila que demanda la mujer cubana que se compara con artistas de la época), 'Rumba de Cajón' (sobre el espíritu de un rumbero que se cuela en un solar) y la conocida 'Esa Negra Fuló' llegarán a la pequeña pantalla dentro de unos meses, para reflejar la idiosincrasia del cubano, con sus defectos y virtudes.

Serie Acuarelas de Cuba (imagen de segunda temporada). Foto: Cortesía del entrevistado.

Porque, si algo ha logrado Acuarelas de Cuba en este tiempo, es vincular cubanía y frescura, valiéndose de los clásicos. Las declamaciones de Carbonell sobre la base de textos de Guillén y otros baluartes literarios, así como las voces de Elena Burke y Omara Portuondo en la interpretación musical así lo demuestran.

Con ello, ha dado un aliento a la animación nacional en un tiempo necesario, cuando han desaparecido físicamente íconos del género en Cuba (como Juan Padrón, Tulio Raggi y Paco Prats) y maneras de hacer tan atractivas como los Filminutos.

“Juan, Tulio, Mario Rivas tenían un concepto visual de cubanía muy bien armado. Hoy no existe un orden en ese concepto y se han desperdiciado muy buenos artistas que están haciendo otra cosa. Yo creo que las instituciones deben desarrollar estudios de mercado para encontrar proyectos que fomenten la estética de cubanía”, considera Rubio.

Hay tantas historias nuestras por contar a través de la animación… relatos que van desde la vida de personajes como Alicia Alonso o Kid Chocolate, hasta los fantásticos sucesos de la realidad que podemos encontrar en un libro de Ciro Bianchi, por ejemplo.

Por ello, entre los proyectos en que se encuentra inmerso el realizador de Acuarelas de Cuba destacan una serie de motion comic sobre el general Quintín Bandera y un trabajo sobre Rosalía Abreu y la Finca de los Monos.

La pregunta ¿qué diría Carbonell si hubiese visto Acuarelas…? lo deja pensativo unos segundos. “Creo que estaría muy contento. Yo le llegué a enseñar un concepto general de la serie y le regalé un cartel con algunos de los personajes. Entonces le encantó el hecho de llevar sus declamaciones a animados. Si te soy sincero, Acuarelas de Cuba es para mí un compromiso con él y su obra. Este fue un trabajo que imaginé, soñé, sufrí y padecí y creo que le fui fiel al maestro. Con eso me quedo, con el sabor de haberle cumplido a Carbonell y al concepto de identidad nacional, desde mi manera de apreciar la realidad cubana”.

El propio Luis Carbonell es representado en uno de los capítulos de la segunda temporada de Acuarelas de Cuba. Foto: Cortesía del entrevistado.

En video, el primer capítulo de la serie


Tomado de Cubadebate

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