diciembre 7, 2022

Bombero una vez, bombero toda tu vida

En el 326 aniversario del Cuerpo de Bomberos de Cuba, recordamos a uno de los valientes del Saratoga

Jandro Gácita es realizador audiovisual y productor de la Fábrica de Arte Cubano. Desde hace un tiempo, sigo lo que publica en su perfil en Facebook acerca de acciones de rescate y salvamento, en las cuales participa como bombero voluntario.

Más de una vez, me sacaron las lágrimas sus historias, que van desde delfines atrapados en los arrecifes de Cojímar, hasta un incendio en una vivienda en Playa, donde Jandro y sus compañeros no solo salvaron vidas y bienes materiales, también recaudaron dinero y otros útiles para entragárselos a los afectados.

Por eso, cuando el 6 de mayo la explosión del hotel Saratoga enlutó a La Habana y a Cuba, después de mi primer pensamiento para las víctimas y sus familiares, intuí que Jandro estaría allí...y está.

«En cuanto supe me movilicé y a los 20 minutos de que ocurrieran los hechos llegué al hotel y aquí sigo...seguimos porque somos unos cuantos.

Esta es la experiencia más fuerte que me ha tocado vivir y no solo a mí, pues hasta los rescatistas de más experiencia dicen que jamás habían visto algo como esto.

Hay una foto que ilustra la magnitud de la explosión: una palma real que está en el patio del teatro Martí tiene incrustado un fragmento de la estructura del hotel. Por lo que sé el tronco de la palma es uno de los más duros del mundo, dicen que el tiro del fusil AKM rebota en él…saca conclusiones.

Cuando encontramos los cuerpos (siete me han tocado hasta ahora) es un momento muy tenso, pero hay que sobreponerse y tener un cuidado absoluto con lo que se hace porque —aunque sean fallecidos—, hay que tratarlos con dignidad. Al menos yo, por dentro, digo siempre: "te encontré, ahora tu familia te despedirá como mereces para que vayas en paz".

En los alrededores de donde trabajamos, están los familiares y amigos de las personas desaparecidas. Uno los ve y se angustia porque los bomberos tenemos en el alma la empatía y sabemos que, cuando hay un desaparecido, siempre se piensa que está vivo hasta que no se tenga un cuerpo que llorar.

En el tiempo de descanso que salgo y los veo tan abatidos, me digo: "ahora sí los voy a encontrar" y vuelvo a entrar. Eso nos pasa a todos y al final no descansamos.

Estas personas, en medio de su dolor, nos tratan con mucho respeto y agradecimiento, y si no fuera así lo entendería porque están pasando por un momento muy amargo. Yo, en lo personal, prefiero no acercarme mucho porque es difícil encontrar un punto medio entre darle esperanza, sin darle falsa esperanza; así que lo único que les digo es: "haré todo lo que esté a mi alcance" y lo hago.

De aquí salgo con dos certezas. Una es que estamos prestados en este mundo: así que no dejemos nada pendiente, pidamos perdón si nos equivocamos, demos gracias por todo lo que tenemos; y la otra es que no importa en que trabajes actualmente, si alguna vez fuiste bombero, nunca dejarás de serlo...bombero una vez, bombero toda tu vida».


Fotos: Cortesía de Jandro Gácita

Por: Yuliet Calaña

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