junio 20, 2024 ¿Quienes somos?

Cerrar el agujero y reducir el cambio climático

DÍA MUNDIAL POR LA PROTECCIÓN DE LA CAPA DE OZONO

En este 2023 se cumplen 54 años de la firma de la Convención de Viena, 43 de su puesta en vigor en 1980, y 36 de la firma del Protocolo de Montreal en 1987, relativo a emisión de las sustancias agotadoras de la capa de ozono" declarado por este hecho cada 16 de septiembre como Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono”, en esta ocasión bajo el lema “Reparar la capa de ozono y reducir el cambio climático”, aún en condiciones de post-pandemia con daños más severos para la vida, pero a pesar de ello,  se ha contribuido a reducir las emisiones de gases tóxicos a la atmósfera, aunque el calentamiento global se acentúa sobre todo en este verano.

Tengamos como punto de partida que el Protocolo de Montreal es un acuerdo mundial destinado a proteger la capa de ozono de la Tierra mediante la eliminación progresiva de las sustancias químicas que la agotan. Este acuerdo histórico entró en vigor en 1989 y es uno de los acuerdos mundiales en materia de medio ambiente que más resultados satisfactorios ha producido. Gracias a la colaboración de países de todo el mundo, la capa de ozono se está recuperando y se han conseguido muchos beneficios medioambientales y económicos. Hoy en día, el Protocolo de Montreal está ratificado por los 197 países de la comunidad internacional.

Por su amplia repercusión universal el Tratado ha sido considerado como un ejemplo excepcional de cooperación internacional constituyendo el primer acuerdo ambiental multilateral que logró la participación de todos los países del mundo, y en su perfeccionamiento y adaptación a cada circunstancia, ha recibido varias enmiendas que señalamos a continuación:

Cuba es signataria de dicho tratado y ha ratificado su firma en 1992, a través de la Tarea Vida o el Plan del Estado Cubano para mitigar los efectos que ocasiona el Cambio Climático en nuestro país y la preservación del Medio Ambiente con un entorno amigable y sostenible que favorezca a todos sus hijos, como parte del cual se han implementado acciones encaminadas a lograr los objetivos en este y otros aspectos relacionados, cumpliendo rigurosamente los compromisos asumidos para reducir y eliminar en los términos acordados, el uso y consumo de las sustancias agotadoras del ozono (SAO), para lo cual disminuye hasta el momento en alrededor de un 77 % el empleo de los Clorofluorocarbonos (CFC), muy por encima del 50 % que se había propuesto reducir superando hasta el momento la cifra del  85 %.

El país ha logrado  que mediante la introducción de una moderna tecnología, se erradicara el consumo de sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO) en la producción de las espumas de poliuretano, empleadas en la fabricación de paneles aislantes para la construcción, equipos de refrigeración y envases de medicamentos que requieren mantener una temperatura determinada, por citar algunos ejemplos.

Además, se ha explicado en varias ocasiones que la inversión ejecutada en las cinco fábricas dedicadas a ese sector productivo, posibilitó sustituir el gas refrigerante R-141b por otros no dañinos al bien llamado Escudo de la Vida, y con un mínimo potencial de contribuir al calentamiento global del planeta.

Cuba tiene entre los objetivos priorizados en este campo hasta 2030, la erradicación paulatina de los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), muy extendidos en la climatización y refrigeración doméstica, reto que demanda la búsqueda de gases refrigerantes alternativos no dañinos al medio ambiente, y la introducción de nuevas tecnologías.

En la Isla de la Juventud, como parte de esa estrategia nacional aplicada a nivel local, se han adoptado medidas con la calidad de los gases en los equipos electrodomésticos, la disminución de las emisiones de sustancias a la atmósfera y en el área de mayor incidencia, la producción de energía limpia, desde el 2007 con la inauguración del primer parque eólico “Los Canarreos” que comenzó a desarrollar una experiencia como polígono energético que actualmente consta además con tres parques solares fotovoltaicos con perspectivas de crecer, lo cual le ha permitido reducir la emisión de gases contaminantes a la atmósfera equivalentes a 6,000 toneladas de Co2 hasta el cierre del pasado año.

Aunque el Protocolo de Montreal se califica exitoso de manera general, la recuperación atrasada es una advertencia de que los esfuerzos de la comunidad internacional para eliminar los productos químicos dañinos son aún insuficientes, y de acuerdo con la evaluación científica del Fondo de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial, la recuperación de la capa de ozono sobre el Antártico se recuperará para el 2065.

La capa de ozono se está recuperando, lo que ayudará a evitar hasta un 0,5 °C de calentamiento global; ese camino hacia la recuperarse en los próximos cuatro decenios y la eliminación progresiva a escala mundial de las sustancias químicas que la agotan, ya contribuye a la mitigación del cambio climático. Esta es la conclusión de un grupo de expertos respaldado por las Naciones Unidas, que se ha presentado en la 103ª reunión anual de la Sociedad Meteorológica de los Estados Unidos. Al examinar por primera vez tecnologías novedosas como la geoingeniería, el grupo advierte de los efectos no deseados que podría tener esta tecnología sobre la capa de ozono.

No obstante esas medidas adoptadas y los pronósticos realizados, este año 2023 ha sido el verano más calurosos en la historia de la humanidad, por lo que el calentamiento global ha alcanzado cifras inusitadas y al decir del Secretario General de Naciones Unidas António Guterres “la humanidad ha dejado la era del calentamiento global para entrar en la de la ebullición global”, por lo cual se levantan las alarmas, porque todo cuanto hagamos los seres humanos, las instituciones y los gobiernos por proteger la capa de ozono es poco, y lo deja claro el comentario del periodista Abdiel Bermúdez transmitido este 8 de septiembre en el Noticiero del Mediodía del Canal Cubano de Noticias:

Agosto registra temperaturas extremas en Cuba y el Mundo.

Aunque en la etapa de los años de pandemia de la Covid-19 e, se redujeron las emisiones de gases contaminantes mejorando la calidad del aire, es una situación solo temporal, por lo que la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ha sostenido que "…cualquier impacto ambiental positivo después de esa aborrecible pandemia debe comenzar por el cambio en nuestros hábitos de producción y consumo hacia modelos más limpios y sostenibles, porque sólo las transformaciones sistémicas a largo plazo cambiarán la trayectoria de los niveles de C02 en la atmósfera”.

Hagamos hoy y siempre todo lo que esté a nuestro alcance para reparar de una vez y por todas, el agujero de la capa de ozono que tanto nos daña, y de ese modo reducir los efectos nocivos del cambio climático para la prevalencia de nuestra especie.

Cuba proyecta acciones en el cuidado de la capa de ozono

Pondera Canciller cubano avances en la protección de la capa de ozono.


Por: Sergio I. Rivero Carrasco

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