abril 15, 2024 ¿Quienes somos?

Con “Alma” también se multiplicó la esperanza

Hoy ocho de junio, se cumplen 57 años (1966-2023) que esta ínsula de ensueños desde la madrugada y hasta el amanecer, fuera maltratada duramente por el huracán “Alma” que, formado primero como depresión tropical en el Golfo de Honduras, tuvo un rápido desarrollo y llegó a alcanzar la categoría tres en la actual escala Saffir-Simpson, provocando cuantiosas pérdidas materiales a esta Isla que se encontraba en plena fase de cumplimiento del Plan Mínimo proyectado por Fidel en 1959 para sacarla del desahucio y el abandono.

Con vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora y una presión de 970 hPa, se ensañó en la destrucción de vaquerías y cultivos agrícolas, muchas viviendas, derribo de árboles, postes de electricidad y de comunicaciones, la torre de radio ubicada en loma Sierra de Caballos, todo lo cual requirió de una gran cantidad de juveniles y fuertes brazos que llegaron aquí con el compromiso de “A recuperar lo perdido y avanzar mucho más”, convocados en toda Cuba por la Unión de Jóvenes Comunistas y guiados aquí por Jesús Montané Oropesa y Félix Mojena Beltrán, entre otros. Fue así que en los campos pineros comenzó a florecer la sonrisa, y junto a la alegría y el placer de los bisoños por el aporte que realizaban, también se fortalecieron valores y principios, se profundizó el amor por este pedacito de tierra que los arropó como buenos hijos.

No hubo actividad económica o social en que no estuvieran las creadoras manos de los jóvenes. Así crecieron los edificios multifamiliares, la heladería Coppelia, la pizzería, la construcción de viviendas, vaquerías, áreas de cultivo, se edificó la torre de televisión, construida bloque a bloque en cadenas de jóvenes subidos desde la base; también nacieron progresivamente poblados como Atanagildo-Cajigal, La Reforma, Argelia Libre, Juan Delio Chacón, entre otros, que aseguraban una mejor vida a los lugareños.

Como parte de esos contingentes de jóvenes laboriosos llegaron Cacha, Margarita, Luisa, Malena, Abel, Leopoldo, Orozco, Eddy, Jorge, Juan, Pedro u otros miles que integraban las brigadas constructoras, los Vikingos, las brigadas de Injertadoras, la Columna Juvenil del Centenario, los Seguidores de Camilo y Che, las columnas agropecuarias “Luis Ramírez López” o los estudiantes de la Escuela Nacional de Arte que se trasladaban hasta la Isla para dar su aporte con acciones de trabajo voluntario. Todo este proceso desencadenó en un gran movimiento juvenil que se fue fortaleciendo hasta hacer realidad el sueño de Fidel de convertir a Isla de Pinos en Isla de la Juventud.

Muchos de ellos llegaron por un mes o un año y echaron raíces. La Isla los cautivó y fundaron una familia que ya exhiben varias generaciones, también afanadas por hacer de esta ínsula su propia tierra. Hoy, 57 años después, continúan trabajando incansablemente por hacer realidad los nuevos programas de desarrollo que se proyectan hasta el 2030.

Cuando se echa una mirada concienzuda al horizonte y puedes ver cuánto ha cambiado y cambiará el paisaje pinero, cuánto hemos crecido como seres humanos y revolucionarios, cuánto más estamos dispuestos a entregar para mantenerla siempre bella y reluciente, te das cuenta de que ha valido la pena.

La destrucción provocada por el huracán “Alma” devino canto al trabajo, a la creación, la alegría y la dignidad plena de los pineros; es que en realidad “Alma” trajo a la Isla muchas nuevas almas y multiplicó con creces la esperanza, que hoy sigue viva y se multiplica en el movimiento popular “Sentir Pinero”, convertido en estímulo propulsor de muchas realizaciones para alcanzar nuevamente la sede por el 26 de Julio en el 2024.

Dayani Lozano-Una Isla en el tiempo


Por: Sergio I. Rivero Carrasco

Comentario en "Con “Alma” también se multiplicó la esperanza"

  1. Idania Antonia Dominguez Dominguez dice:

    Llegué a esta Isla el 23 de agosto de 1975 abordo del barco Vía Láctea para cumplir el Servicio Social por tres años como profesora de Inglés y jamás regresé. Quien se atreve a decir que no doy pinera. En 1994 tuvimos un 26 en la Isla pero esperaba mi última hija y no lo viví. Ruego a Dios que me dé la posibilidad de vivir el 26 en el 2024

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