abril 14, 2024 ¿Quienes somos?

El Cementerio de Columbia, conocido como “Cementerio de los americanos”

La llegada de los colonos estadounidense a Isla de Pinos, a comienzos del siglo XX, motivados por la propaganda sobre las cualidades maravillosas que poseían las tierras pineras, y la promesa de los políticos norteamericanos de que la Isla formaría parte del  territorio de  los Estados Unidos,  generó la construcción de nuevos poblados y el fomento de los ya existentes en el municipio pinero. Columbia, fundado en 1902 por la Isle of Pines Land and Development Co., estaba situado en la parte noreste de la Isla y fue el más antiguo de todos.

Alrededor de 1910 funcionaban en él dos tiendas mixtas en una de las cuales estaba el correo; contaba también con una escuela y un hotel, el “Columbia”, que brindaba opciones para la pesca. Se ofrecían regularmente servicios religiosos y contaba con varias organizaciones sociales como fueron: la Sociedad de Señoras, la Asociación del Cementerio, el Columbia Comercial Club y el Social Club.

Este poblado fue destruido por el ciclón de 1926, quedando solamente como huella imperecedera su cementerio donde se continuó inhumando los fallecidos, nacidos o naturalizados estadounidenses, y la iglesia protestante, cuya gran parte de su estructura aún permanece en pie.

El llamado Cementerio de los “americanos”, ubicado en las cercanías del poblado de Columbia en la Isla de la Juventud, fue fundado en 1907 y  presenta un trazado similar a un triángulo escaleno, pues sus tres lados son de longitud diferente. Se encuentra  cercado con columnas o pilastras de concreto de forma triangular y cuadradas. Componen el cercado varios portones metálicos que daban acceso a su interior con una entrada principal y otras secundarias.

Cerca frontal

La llamada capilla

Posee una capilla que presenta forma de hexágono compuesta por una zona interior y un portal alrededor que exhibe seis columnas con sus capiteles que dan soporte a la estructura. Al área interior brindan el acceso seis arcos de alto puntal.

Entrada principal

Su terreno está repartido en varios lotes o parcelas que eran compradas por las familias para enterrar a sus muertos, en donde levantaban obeliscos y otras tumbas con formas muy peculiares que identifican al difunto; otras parcelas de mayor tamaño fueron destinadas a sociedades como la Logia Masónica, el Club Carnation del poblado de Mc Kinley  o a gremios.

Los colonos que se asentaron en Columbia construyeron su propio cementerio por varias razones. Una de ellas, estuvo relacionada con la preocupación por las prácticas sanitarias en el principal cementerio de Nueva Gerona. Otra señala su carácter racial, clasista y colonizador. La idea de la completa integración con la población nativa no les agradaba. Además como  parte de una comunidad con sus propias costumbres se veían necesitados a permanecer unidos tanto en la vida como en la muerte.

Plano antiguo del cementerio

El lugar ocupa un área de 17,036.1293 metros cuadrados y un perímetro de 622.5911 metros. La sección norte, según el plano existente, se dividía en 135 parcelas cada uno con capacidad para 6 u 8 enterramientos. Cerca de 300 personas están sepultadas allí. Es un cementerio jardín al estilo “americano”  con árboles y plantas ornamentales, donde los cadáveres eran colocados directamente en la tierra y el lugar se identificaba con una modesta lápida o túmulo de diferentes formas, donde aparecían los datos del fallecido. La primera inhumación data de 1907 y es del ciudadano canadiense, naturalizado estadounidense, Freeman Cooper Armstrony y el último enterramiento de que se tiene información es el de la ciudadana Stefania Koenig en 1981.

Tumba de Freeman Cooper Armstrony

Allí yacen los restos de decenas de granjeros pequeños y medianos, agricultores, médicos, ministros de iglesias, veteranos de guerras, connotados comerciantes, dueños de compañías, bancos, agencias y diversos negocios, algunos de los cuales tuvieron un papel importante en la política anexionista para que la Isla quedara bajo el dominio norteamericano; personas que reprodujeron su modo de vida en diferentes manifestaciones, materiales y espirituales, durante un periodo de la historia republicana de esta pequeña ínsula.

Personas de diferentes estatus sociales y que formaron parte activa de la historia política, económica y social pinera reposan en este sitio, como son los casos de William Mills, dueño de la Compañía de Vapores que adquirió al  buque Pinero, la señora Harriet Powell Wheeler, promotora desde los años 20 del pasado siglo de la cerámica artística y utilitaria en la Isla, los esposos Jones, creadores de un jardín  botánico conocidos por todos como la Jungla de Jones, así como connotados  líderes de la comunidad y fundadores del poblado de Columbia.

Todos ellos llegaron con la esperanza de construir una nueva vida para sus familias en una tierra extraña y dejaron su huella imperecedera en la tradición  pinera.

Tumbas de los masones

Por su valor histórico, arquitectónico y cultural, la Comisión Nacional de Monumentos lo declara Monumento Nacional el 20 de diciembre de 2018 y su proclamación oficial se produce el 13 de marzo de 2019.

Día de la proclamación oficial como Monumento Nacional


Por: Lic. Guillermo F. Maquintoche Vázquez.

Fotos: Archivo personal del autor.

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