abril 19, 2024 ¿Quienes somos?

Los CDR: Una organización nacida para ser eterna

“Si de repente no se contara con los Comités de Defensa de la Revolución,
si de repente actuáramos como si no existieran, ¡cuántas tareas hoy
fundamentales que esta institución realiza dejarían de realizarse en
todos los órdenes, en todos los sentidos!”

Fidel

Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) han nacido para ser eternos: Eternos, porque constituyen la mayor fuerza popular del país; porque está presente en cada casa, cuadra, barrio y comunidad; porque está liderando múltiples tereas económicas, sociales, deportivas y culturales; porque en cualquier familia necesitada de una ayuda o apoyo está presente la mano cederista, el compartir lo que se tiene, el brazo que abraza y le ratifica: “¡Aquí estoy contigo!”

Es que el CDR se presenta como una fuerza telúrica que irradia movilización, energía, alegría y placer para multiplicarse, renovarse y nutrirse de la savia joven para seguir avanzando. Mucha razón tiene la abuela Margarita Gómez, una legendaria cederista fundadora, incansable, profundamente humana y revolucionaria, que en poblado de Patria lidera su CDR por casi 60 años, y sigue ahí, erguida como la palma por el bien de su comunidad y le encanta conversar con los niños y narrarles pasajes de la fundación de esta hermosa organización.

Ella le explicaba a unos pioneros vecinos que esos primeros años de la Revolución fueron muy convulsos por las constantes agresiones de los yanquis que causaron la muerte de cientos de cubanos y ocasionaron cuantiosos daños a la economía con la quema de establecimientos, industrias, cañaverales, entre otros sitios por lo cual fue necesario crear una organización que agrupara y uniera al pueblo para enfrentarlos. Con amena conversación le explicaba que transcurría el 28 de septiembre de 1960 y los habaneros  se congregaron de manera espontánea frente al antiguo Palacio Presidencial, hoy Museo de la Revolución, y muy atentos escuchaban al Comandante en Jefe Fidel Castro. De repente unos petardos interrumpieron el discurso, y la respuesta no se hizo esperar: entonaron las notas del Himno Nacional y  a viva voz que rompía el firmamento reclamaron justicia.

Fidel muy rápidamente hizo la convocatoria: “Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva. Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo”.

Y con una amplia sonrisa les reafirma que fue así que surgieron los Comités de Defensa de la Revolución el 28 de septiembre de 1960, fruto del entusiasmo popular y con el objetivo de vigilar desde los barrios a quienes pretendieran obstruir el proceso revolucionario y les ratifica como bien había dicho Fidel: “Si alguno se preguntara cuál es el misterio de esta Revolución, no podría haber otra respuesta que el hecho de haberse apoyado en las masas, masas organizadas, imprescindibles todas”. Ahí ha estado y estará el misterio.

Constitución de los CDR

Desde entonces, la organización de masas más grande de Cuba que agrupa en su seno a millones, constituye una fuerte movilizadora para enfrentar las diferentes tareas de defensa de la Revolución desde las estructuras de base, alcanzando importantes resultados en algunas de ellas como las donaciones voluntarias de sangre, el enfrentamiento al delito, las ilegalidades y la corrupción, la atención a la familia y todas cuantas se le han entregado como parte de su acción renovadora en la sociedad como ha sido la producción de alimentos en los patios y jardines, tarea que se pondera hoy dada la crisis económica mundial y el férreo bloqueo recrudecido con más de 430 medidas, que imponen la necesidad de producir los alimentos que consumimos y podamos compartir con los vecinos.

Sin embargo, a 63 años de aquella noche histórica, los Comités han enfrentado los nuevos retos, tan relevantes como aquellos  de su misión fundacional: lograr la integración a sus filas de las nuevas generaciones, garantes de su supervivencia y continuidad, por lo cual han rejuvenecido su integración desde la base y en sus direcciones, a través de una intensa labor político-ideológica, de convencimiento a través de encuentros y debates en los barrios, las actividades vinculadas al deporte, la cultura y la sana recreación que los estimula y entusiasma en la atención a las comunidades vulnerables que constituyen hoy uno de los objetivos fundamentales de su labor.

Muchas han sido las actividades realizadas en la Isla de la Juventud para celebrar el aniversario 63 de la organización y su Décimo Congreso, entre las que se destacan las movilizaciones hacia la producción de alimentos, la limpieza y embellecimiento de las cuadras, Encuentros con la Historia con la participación de fundadores y jóvenes, actividades deportivas-recreativas en los barrios, recogida de materias primas.

A la par de estas actividades se realizó la entrega de reconocimientos a integrantes de la organización e instituciones destacadas, como el la “Medalla por la Defensa de la Patria y la Unidad del Barrio” a cuatro destacados integrantes de la organización en la base con una muy amplia trayectoria en su desempeño, la “Medalla 28 de Septiembre” a seis mujeres y hombres con amplia hoja de servicios en la organización y además, el “Premio del Barrio” a la familia Garoz-Mojena con seis décadas de entrega al trabajo de los CDR y al colectivo del SI “José Almuiña González” de La Fe, próximo a cumplir el Aniversario 45 de su fundación con una amplia labor docente-educativa, de categorización del claustro de profesores, así una amplia labor social en la comunidad.

En la Asamblea Décimo Congreso de los CDR celebrada en meses pasados fue seleccionado el joven Alberto Curbelo Vizcay como Delegado Directo al cónclave cederista avalado por una destacada trayectoria como presidente de su CDR, en las actividades productivas, de saneamiento y de bien social en la cuadra, así como una ejemplar actitud ante el trabajo y trayectoria revolucionaria, lo cual constituye un ejemplo para las nuevas generaciones, por lo que este Décimo Congreso será un paradigma de rejuvenecimiento, de más dinamismo, pluralidad e inclusión en el trabajo de la mayor organización de masa de nuestro país; con ese mismo ímpetu y alegría, entre vítores y un alto compromiso, fue abanderada la delegación pinera al Décimo Congreso, integrada por 11 valiosos integrantes de la organización más numerosa del país, en su mayoría de jóvenes.

La mayor virtud de los Comités de Defensa de la Revolución ha sido mantenerse como una organización muy fiel, renovadora y rejuvenecida, abierta y adaptable a las nuevas circunstancias según el latir de la Revolución en cada momento de su historia. ¡Ya estamos en Congreso!  Y ha llegado el día para la mayor celebración cumpleañera desde cada casa, cuadra y comunidad en Revolución, la familia reunida tributará el mayor aplauso para los millones de cubanos que integran los CDR en su 63 cumpleaños propiciando con su actuar que esta valiosa organización continúe siendo eterna.

SOMOS ESCUDO Y BANDERA


Por Sergio I. Rivero Carrasco

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