abril 20, 2024 ¿Quienes somos?

Mi fuente de inspiración, el surco

FOTO: Wiltse Javier Peña Hijuelos

Esta parcela da la bienvenida al reparto Comandante Pinares, en La Fe. Un cuadrado de unos 40 metros por lados, donde el maestro jubilado Ramón Conde Quevedo cultiva plantas condimentosas, hortalizas y frutos menores.

Son cerca de las 11 de la mañana y ya el sol se ha puesto “difícil de verdad”, cuando hace un alto para atender a mis preguntas.

“Nací en Condado, Sancti Spíritus, cerca de Trinidad –nos comparte–, y llegué a esta Isla en 1969. Antes había pasado por Minas de Frío, Topes de Collantes y Tarará, hasta graduarme de Maestro Primario. Aquí ejercí en varias escuelas, incluso en las de alumnos saharauis, y la especial Lázaro Mesa, donde me jubilé”.

Un detalle llama mi atención –sudor solo sobre la raíz del pelo, no en la camisa– y se lo indico. “Hoy comencé, como todos los días, bien temprano –ríe–, y trabajo hasta cerca del mediodía, cuando el sol se pone en su punto. Regreso en la tarde y me voy sobre las siete, ya entre dos luces. No sudo porque todo es coger el paso, como andar en bicicleta; si te apuras, no llegas lejos”.

En ese andar, en esta misma parcela, lleva más de cinco años. “Antes no era así –recuerda–, hubo que sacar mucha piedra, basura… y enriquecerla con el compost que hago a partir de los desechos de cosecha. Mi padre me enseñó a trabajar en el campo, a no tener miedo a la guataca ni al machete. La tierra se hace, con esfuerzo, pero se hace. Si la trabajas bien, con amor y dedicación, te aseguro que produce”.

Como tantos jubilados, ya en la tercera edad avanzada, Conde –del CDR 5, Zona 117– considera que el trabajo fortalece, lo mantiene activo, evita dolencias y enfermedades. “Además, me entretengo. Lo demás es leer libros, porque leo mucho, y hacer décimas. La inspiración de la mayoría me viene en el surco. Ahora, cuando llegaste, estaba terminado una”. Se concentra un momento y me regala estos versos que no tendrán la exquisitez de la métrica, pero sí talento y un inconfundible sabor a surco:

  • Isla de la Juventud
  • También Isla del Tesoro
  • Donde canta un tocororo
  • Por las cuerdas de un laúd.
  • Isla que por su virtud
  • Su gran sucu suco exhibe,
  • Sucu suco del Caribe
  • Que con fuerza defendemos;
  • Todo eso lo debemos
  • A un maestro: Mongo Rives.

Tomado de Periódico Victoria

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