abril 19, 2024 ¿Quienes somos?

Nadie sabe más que todos juntos

En el balance anual del Inder se reconoció el esfuerzo de atletas, entrenadores y trabajadores del deporte

Foto: Archivo de Granma

Cuba se sentó ayer en el Palacio de la Revolución, porque cuando se habla de deportes, todos creemos que sabemos más. «Qué bueno que así sea, porque da la oportunidad de escuchar a un ingeniero, a un intelectual, a un maestro, a un científico. Nadie sabe más que todos juntos», dijo el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien encabezó la reunión de balance anual del movimiento deportivo.

Allí se mostraron las experiencias de un año duro, de colosales esfuerzos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, los Panamericanos y los Parapanamericanos, con delegaciones que, en más de un 50 %, llegaban a esos escenarios por primera vez. Entonces, esa sesión tuvo la magia de ubicarse en cada espacio en el que se desarrolla la actividad que después nos hincha el pecho, al ver ondear nuestra bandera y escuchar el himno nacional.

Se recorrió la clase de educación física y su importancia como célula básica del desarrollo, no solo de la alta competición, sino de la salud del pueblo, de la formación integral. Por eso Díaz-Canel recordó que muchas veces se exime al muchacho de ella, cuando debemos captarlo, para mejorar su estado de salud, «porque desde el deporte se pueden atender los padecimientos que se presenten». Rememoró que aprendió a jugar baloncesto y otros deportes en esa asignatura.

Los estadios y la posibilidad que tiene, desde su convocatoria, de brindar opciones disimiles a la población, habló el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz; también de la manera en que, con una transformación de la matriz energética, puede jugarse beisbol de noche. Omar Venega, vicepresidente del Inder, dijo que con 10 000 paneles fotovoltaicos se consumirían uno 8 000 mwh en 16 estadios, y no los 1 665 que necesitan ahora.

Uno de los momentos que ilustró cómo Cuba puede aparecer hoy en el lugar 16 del medallero histórico de los Jugos Olímpicos, fue el de la integración, lo cual solo es posible en el ideal socialista. El doctor Pavel Pino, director del Centro de Investigaciones del Deporte, explicó y mostró el primer kit antropométrico del deporte cubano, equipo que, en el mercado internacional, alcanza, el más barato, los 2 500 dólares, y que fue desarrollado por el Centro de Investigaciones Grito de Baire, de las Industrias Militares, para medir en tiempo real la intensidad y varios parámetros en el entrenamiento deportivo, en un mundo que ya habla de sistema de preparación personalizado.

Comentó sobre el despliegue del proyecto de Suite de inteligencia para estudios de contrarios, con variables de indicadores técnicos, y los pasos que da Cuba en la Inteligencia Artificial, aplicada al desarrollo deportivo, y del vínculo con las universidades del país.

A instancias del presidente del Inder, Osvaldo Vento, la directora de Formación, Yoselín Ramiró, abordó la labor en ese frente ante la hostilidad contra el deporte del mismo imperio que nos bloquea. Hay una marcada intención de desprestigiar al deporte, «porque nos distingue», dijo el Presidente. Eso pasa en las redes sociales, en las que insistió en que la presencia en ella ha de pasar por la defensa de nuestros valores. «Allí cada celular se convierte en un fusil», aseguró.

La recreación, la atención a atletas, los Juegos Escolares en su edición 60; la visibilidad en los medios, en la televisión, de lo que se haga en materia deportiva, como se hizo con las Pequeñas Ligas; la recuperación de instalaciones y la formación de recursos humanos para enfrentar el déficit de fuerza técnica, y la exigencia al beisbol, en su concepción de espectáculo nacional y en virtud de ser patrimonio cultural de la nación, fueron parte del debate.

El Jefe de Estado enfatizó en que hay que retomar las buenas prácticas en la selección del talento, y recordó cuando Natilla Jiménez descubrió, en las lomas del Escambray, a quien fuera uno de los más grandes con un bate en la mano: Antonio Muñoz.

Fortalecer la unidad, el trabajo político ideológico, el apoyo a la implementación de las medidas económicas y el enfrentamiento a las tendencias negativas, son también medallas para Cuba, así como trabajar en los principales ejes de la gestión de Gobierno: ciencia e innovación, transformación digital y comunicación social e institucional, al que el mandatario le sumó la variable de política.

Se conoció la intención de quedar entre los 20 primeros en París-2024, para lo cual habría que lograr cinco medallas de oro, según José A. Miranda, director de Alto Rendimiento. Díaz-Canel dijo que, con una actuación destacada del boxeo, casi llegamos a esa cifra; que, si se combina con otra de la lucha, se pudiera pasar; y agregó la manera en que se crecen los atletas, como «en los Panamericanos de Santiago-2023». Entonces, desde el análisis, y tras felicitar al movimiento deportivo, pero también desde el alma de la cubanidad que nos hace ser inconformes, afirmó: «me sigue pareciendo conservador el pronóstico».


(Tomado de Granma)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *