julio 16, 2024 ¿Quienes somos?

Pelota cubana: el sol también sale de noche

Tony Oliva, uno de los ocho peloteros cubanos en el Salón de la Fama de la Major League Beisbol, nos regaló, además del orgullo, el honor de que lanzara la primera bola del tercer partido del play off entre Artemisa e Industriales

Tony Oliva estuvo acompañado por Pedro Medina y Rodolfo Puente, y le recibió Frank Camilo Morejón, tres glorias de nuestro beisbol. Foto: Ricardo López Hevia

La pelota, esa cuyo juego y saberes tenemos como patrimonio cultural de la nación, hizo que anoche, por mucho que la lluvia invernal se posará en los play off de la Liga Élite, saliera el sol. Un astro del beisbol, un partido de infarto, que empató una semifinal, y otro en el que se prefirió el riesgo hasta el suicidio, sin éxito, nos alumbró.

Tony Oliva, uno de los ocho peloteros cubanos en el Salón de la Fama de la Major League Beisbol (MLB), fue acogido por la afición y los beisbolistas de la Mayor de las Antillas, y nos regaló, además del orgullo, el honor de que lanzara la primera bola del tercer partido del play off entre Artemisa e Industriales.

El que quiso jugar con el Cienfuegos de la pelota profesional cubana; el que estuvo 15 años con los Mellizos de Minnesota, y le entregó tres campeonatos de bateo y cinco campañas de líder en jits, más ocho juegos de estrellas y tres temporadas con más de 200 imparables; el hermano de un estelar lanzador, Juan Carlos Oliva, de Pinar del Río, de dónde si no, destacó la calidad del beisbol cubano. «Aquí debajo de una de piedra sale un pelotero, tienen muy buena técnica», le dijo a la TV nacional.

Comentó que sigue mucho a José Dariel Abreu, hoy con Astros de Houston. Dijo que le impresiona su seriedad, su forma de batear, «es muy tremendo». Aunque también expresó que Jordan Álvarez, de ese mismo conjunto, es un fuera de serie, y aseguró que «es un sueño hecho realidad estar en el Latinoamericano, en un juego de play off. Siempre quise jugar aquí, pero yo era del campo, no tenía posibilidades de hacerlo, y me fui a jugar a Estados Unidos».

LOS LEÑADORES ECHAN… COCODRILOS AL FUEGO

El pasado 4 de enero, dos fechas antes del inicio de la postemporada, habíamos dicho que «Matanzas es favorito, para esta semifinal y para la final, sea el oponente que sea. Pero los Leñadores conforman el único conjunto que pudiera destrozar esos pronósticos. Combatividad, calidad, competitividad y experiencia en play off, al igual que sus adversarios, son credenciales para tener en cuenta».

Nada más parecido a lo ocurrido en los dos últimos duelos, en los cuales los tuneros vencieron y empataron el cotejo a dos victorias por bando. Es cierto que ayer uno de los fundamentos claves de la pelota, la defensa, se vino abajo en la formación matancera, y le costó el juego. Perdieron por 4-3, y un trío de las carreras permitidas fueron por las pifias al campo.

Sin embargo, también es cierto que los Cocodrilos basan su poderío en un galáctico orden al bate, y en los últimos 12 innings solo han anotado tres veces frente al pitcheo de los Leñadores. Por ahí va el sensacional empate de los del Balcón del Oriente, que vieron a Danel Castro correr a lo Usain Bolt para su jit 2 499, por dentro del cuadro.

Hoy, en el que muchos llaman el juego de la verdad, porque casi siempre el ganador del quinto es el vencedor en un play off, podría repetirse el enfrentamiento de los zurdos Dariel Góngora y el yumurino Yoennis Yera.

INDUSTRIALES: ¿PUNTO FINAL?

A punto de no regreso pusieron los Cazadores a los Leones. Ningún elenco ha vuelto de un 0-3 en clásicos cubanos, y esta versión de Industriales, muy inferior a los otros tres semifinalistas, no parece ser la excepción, máxime si juega frente a un aguerrido Artemisa.

Sostuvieron una ventaja de 1-0 por ocho entradas, sin poder ampliarla, hasta que los artemiseños marcaron dos por jit de José Jiménez, en el noveno. Luego, Moinelo era un reto inalcanzable, mas Cristian Rodríguez le dio jit abriendo la última oportunidad azul, y llegó a segunda por error. Después del sacrificio de Acevedo, la jugada capitalina de mandar para home a Rodríguez es suicida, pero casi lógica: tomaron el riesgo de jugar al error, ante la vulnerabilidad frente al zurdo pinareño.


Tomado del periódico Granma

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