enero 30, 2023

Somos nosotros quienes tenemos que ser mejores

Ya corre enero del nuevo año. A esta hora, no pocos están al tanto de lo bueno que ha llegado con 2023; muchos, enfocados en el bienestar y la felicidad que deben darse con el nuevo ciclo, quizás porque las probabilidades, las hipótesis y hasta los gurús sugieren que peor que 2022, imposible.

Y aunque para los primeros días de enero una de las metas de casi todos es dejar lo malo atrás, nadie ha podido hacerlo, al menos no del todo. Porque hay hasta cierto recelo: si creíamos que 2020 y 2021 nos había curado de espantos, vino 2022 a quitarnos la razón y a ponernos otra vez contra la pared. Pandemia más dengue; explosiones más incendios más huracán. Mucho estrés en un entorno lleno de incertidumbres, azotado por una enorme crisis económica y social, donde no pocos hogares se enfrentaron al duelo de la emigración de muchos de sus miembros… Golpes duros, un año difícil de olvidar.

foto tomada de internet.

¿Será que el año nuevo por sí solo, es quien debe ser mejor? Obviamente, no. Es una verdad que sopesamos, nos da en el rostro y nos lleva a una verdad incuestionable: quienes tenemos que ser mejores somos nosotros mismos, y si de apostar se trata, debemos hacerlo a la fuerza interna Cuba, que no es más que su gente.

Si bien es cierto que evitar accidentes y fenómenos naturales es algo que se nos va de las manos, darnos cuenta de que es un nuevo ciclo lleno de posibilidades (y aprovecharlas) sí ayudaría a mitigar sus efectos.

Desde ahora, urge focalizar nuestras metas en lo imprescindible: potenciar la economía, resarcir los menoscabos en la comunidad, en nuestros propios hogares, en la salud pública, la educación y la defensa civil. Desde ahora, insisto, para no estar desprevenidos, lo cual, como sabemos, multiplica las calamidades. Ello depende, al menos en parte, de nuestra voluntad y esfuerzo, y de la inteligencia y seriedad de quienes dirigen los procesos.

Se trata de que empezar nuevos ciclos, significa también despojarnos de lo que nos impide avanzar. Y aunque sea difícil, es necesario poner bajo llave capítulos tristes de la vida para poder escribir nuevas y mejores historias que las de 2022.


Tomado de Radio Caribe

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