mayo 23, 2024 ¿Quienes somos?

Sucu suco Sí

Cuentan que en día como hoy siete de abril pero de 1884, es que aparecen las primeras manifestaciones del sucu suco en la Isla, y fue nada más y nada menos que frente a la casa del corregidor y Comandante Militar de Isla de Pinos que hizo cantar a un grupo de pobladores que estaban en la calle con medios variados de la vida cotidiana que los utilizaron como rústicos instrumentos musicales, tales como un caracol, un pedazo de machete, una lima ya gastada, entre otros, y comenzaron a entonar una nueva melodía sabrosa en ritmo, pero desconocida hasta entonces, la que más tarde se convirtió en el sucu suco pinero.

Otros aseveran, principalmente llagado por la tradición oral, que fue en Santa Fe, considerada la primera villa pinera, donde primero se oyeron las melodías del sucu suco, unos años más tarde, allá por 1870, y no por gusto la han llamado históricamente “La villa del sucu suco”, ganado con acierto porque su principal cultor y protector a través de la historia que supera la centuria, fue el pinero rellollo santafeseño Ramón Rives Amador, bien conocido en la Isla, en Cuba y en el mundo por Mongo Rives, “El Rey del sucu suco”.

Fue el sucu suco un canto popular que sirvió a las clases más bajas y explotadas de la sociedad de entonces para expresar en las letras sus principales inquietudes, aciertos, sentimientos patrios, pues también lo utilizaban contra la presencia española, y un ejemplo de ello era que en una de las coplas expresaban: “A la cosecha de los pepinos / Se le ha sacado buen dineral / Pero los pobres de Isla de Pinos / No se han quedado ni con un real”.

Como ya se conoce, este ritmo es considerado como un símbolo de la música tradicional cubana, perteneciente a una generación de poetas, que por más de un siglo y medio han estado unidos a la música más sencilla y poblana, desde que la abuela de Mongo, la cantora pinera Bruna Castillo entonara este ritmo aún sin nombre, por la década de los 70’ del siglo XIX en Santa Fe.

En su lógica evolución se ha ido transformando, adecuando sonoridades a los nuevos tiempos, al igual el ritmo fue pasando de generación en generación, con su peculiar contagio y alegría como genuina expresión del guajiro pinero que lo manifestaba en las canturías ligado a las improvisaciones y el punto cubano en las fiestas familiares, como bien conocemos El rabito del lechón, Los majases no tienen cueva. Yo quiero bailar con María Elena,  que son íconos de la tradición musical pinera.

Como bien han explicado los especialistas, el nombre del ritmo sucu suco nace del sonido onomatopéyico que se produce al bailar arrastrando los pies con la cadencia que impone la música, aunque en la isla tomó con anterioridad diferentes nombres con rumbita, dancita, cotunto… en fin..

Aunque el sucu suco viaja a Cuba y allí compite con el chachachá en los ’40 del pasado siglo y logra perdurar, fue Mongo Rives, el rellollo santafeseño de voz fuerte, poesía contagiosa y costumbrista en sus letras, y sabrosa melodía con timbres guajiros, el que lo hace triunfar definitivamente y lo defiende toda su vida, preservando su originalidad y transmitiendo a las más jóvenes generaciones la manera correcta de hacerlo, amarlo y defenderlo.

A la memoria del Rey del sucu suco, Mongo Rives va este recuerdo al origen de su adorado sucu suco.

Mongo Rives y la Tumbita Criolla (Dame el rabito del lechón) Video Oficial


Por Sergio I. Rivero Carrasco

Fotos tomadas de la Red

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *