abril 20, 2024 ¿Quienes somos?

Un paseo por el Centro Histórico de Nueva Gerona…

Parque “15 de Mayo”

Parque “15 de Mayo”

En el espacio que hoy ocupa el parque “15 de Mayo”, se erigía desde 1912 el hermoso hotel “Burside”, propiedad de los ciudadanos norteamericanos W. P. Doolittle.

En septiembre de 1945 la Sra. Mabel Doolittle vende el inmueble a la Compañía de Inversiones Isla del Tesoro y sus nuevos dueños lo renombran “Isla de Pinos”.

Era un edificio de dos plantas, típicamente norteamericano, edificado de madera revestida de cemento o mezcla y techo de madera y papel, con amplios y largos corredores en su frente y laterales, rodeados de grandes columnas, techo de tablillas de madera. Poseía más de 40 habitaciones, diversos salones y lugares de servicios, planta eléctrica propia, piscina, gran patio, pozo y un tanque elevado apoyado en cuatro columnas, que aún permanece como testigo imperecedero, revelando la inscripción “Construido en 1912”. 

Hotel Burside, renombrado Isla de Pinos.

Este hotel, siempre fue símbolo de tradición de la ciudad de Nueva Gerona y de los pineros que todavía lo guardan en la memoria, pues era centro preferido para hospedaje, descanso y reunión de los visitantes o nativos que se recreaban en sus salones o simplemente se sentaban en sus aireados portales a departir con amigos o simplemente a contemplar lo cotidiano. También fue refugio para muchas familias durante la inclemente travesía de algunos ciclones por la Isla.

El Hotel “Isla de Pinos”, se convierte en foco de atención y difusión de los medios masivos de comunicación de todo el país tras ser amnistiados y luego excarcelados los “moncadistas” prisioneros en el Presidio Modelo, el 15 de mayo de 1955.

Por la tarde de ese día en el salón del hotel, el Dr. Fidel Castro Ruz, junto a un grupo de sus compañeros de prisión y en medio de un público curioso congregado en el lugar, ofreció una conferencia de prensa, donde reafirmó su decisión de seguir luchando contra el régimen de facto establecido por Fulgencio Batista, hasta lograr la libertad e independencia del país.

Fidel y Jesús Montané durante la conferencia de prensa

Ya entrada la década de 1960, este inmueble fue demolido por su estado de deterioro y con posterioridad se construyó en esta área el conocido “parquecito de 39 y 20” con sus  sencillos bancos y jardines,  y  donde se conservó el tanque que suministraba de agua al magnífico hotel.

El tanque elevado del hotel

 Este lugar se convirtió en un espacio cultural, de encuentros, descanso y esparcimiento. Allí se desarrollaron eventos homólogos a los “Sábados de la Catedral de La Habana”, donde los artesanos del municipio vendían objetos elaborados por sus propias manos, mientras que los artistas plásticos ofertaban su obra, los jóvenes poetas decían al público sus creaciones y los trovadores cantaban sus composiciones. La prensa anunciaba que “el público que concurra con libros importantes y de difícil adquisición, antigüedades, piezas únicas y otros objetos de interés podrá someterlo a subasta”.

Allí tuvieron acogida los sábados culturales y las ferias que se desplegaban por toda la calle Martí, lugar permanente de encuentros, durante los años 80, de los artistas con el público pinero, donde actuaban trovadores, poetas, grupos de danzas, se presentaban obras infantiles, narraciones de cuentos, subastas, ventas de libros y actuaciones de grupos musicales. En un reporte periodístico se destacaba como en uno de estos encuentros sabatinos “el órgano Oriental dio su aporte acostumbrado” hasta las 2 de la madrugada, mientras Radio Caribe trasmitía el programa en directo desde aquel lugar. 

Allí se clausuró el Primer Festival municipal de la Poesía en 1981, donde estuvieron presentes entre otros escritores, Eliseo Diego, Alex Pauside, Basilia Papastamatiú, Ramón Font “Monchi”, Alberto Serret, Francisco Mir y Chely Lima, acompañados de las canciones de los trovadores Pedro Luís Ferrer, Gerardo Pujol, Xiomara Laugart y Alberto Tosca.

Para 1980, el parque había sido ya bautizado “15 de Mayo”, en memoria del suceso protagonizado por Fidel Castro en aquel lugar en 1955 y en medio de la conmemoración de la fundación de la ciudad de Nueva Gerona.

A finales de 1984 fue reconstruido con un diseño que imitaba la estructura colonial de la calle Martí, empleándose elementos de sombra y decoración con tejas criollas. Después, en el se instalaron unos carritos que se desplazaban por pequeñas vías para que los niños tuvieran un lugar donde recrearse y con posterioridad se ubicó un cabaret al aire libre para tiempos de carnaval.

Esta arbolada plaza acoge a los paisanos que disfrutan de su sombra y tranquilidad o juegan una partida de dominó; espacio que cada año se llena de música y colorido con eventos tan significativo como la Feria Internacional del Libro.


Por: Lic. Guillermo F. Maquintoche Vázquez.

Fotos: archivo personal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *