abril 19, 2024 ¿Quienes somos?

Un triunfo agridulce

En una jornada marcada por la lluvia y un triste suceso Cuba se llevó el oro del salto largo masculino

Parada demostró el crecimiento que tuvo en su primera gira internacional y se llevó primer gran título. Autor: Calixto N. Llanes

La noche parece estar lista para  comenzar de la mejor manera en el estadio Jorge «Mágico» González de San Salvador, sede del atletismo de los 24tos. Juegos Centroamericanos y del Caribe. Se preparan varias finales para la segunda jornada del campo y pista, entre ellas la del salto largo masculino, en la cual Cuba tiene un par de representantes.

El primero en saltar por la Isla es el «novato» Alejandro Parada, subcampeón mundial juvenil de 2022. Foul clamoroso. Conversación con su entrenador. Consejos certeros y a limar detalles para hacer contar al máximo los siguientes cinco estirones.

Poco después se planta en la línea de carrera el bronce olímpico Maykel Massó, favorito para ganar la prueba a pesar de venir tocado por una persistente lesión de rodilla.

Aplausos. Impulso. Velocidad. Todo va bien hasta que una indecisión justo al borde de la tabla provoca el desastre. Tras caer de forma extraña sobre la arena, el santiaguero se toma la rodilla derecha y lanzó un grito que heló la sangre de todo el estadio.

Después de cierta demora, el cubano es retirado en una camilla ante las tristes miradas de propios y extraños, quienes sufrieron como suya esa inoportuna lesión que lo privó de luchar por su sitio en el podio.

No pasan dos minutos desde el terrible momento cuando, en un evento que podríamos calificar de poético-climatológico, el cielo empieza a transmitir su desconsuelo en forma de una lluvia feroz que detiene las acciones deportivas durante más de una hora.

Al regreso, el grupo de saltadores debe enfrentar no solo el frío y la humedad, sino el miedo natural a cometer un error como el de Maykel. No obstante, todos saben que es un riesgo de la profesión y apechugan como pueden. Entre ellos, Alejandro, compañero y amigo cercano de Massó, busca y encuentra la calma. En el segundo intento clava los pinchos a 7,70 metros de la línea de saltos y se pone de líder.

Una vez en la punta de la competencia, Parada encarrila saltos de 7,68 y 7,51 metros, dos marcas bastante decentes teniendo en cuenta las condiciones en que se encuentra la pista. Mientras, mantiene el dominio. El quinto es la «puntilla»: la pantalla anuncia que ha llegado a los 7,88 metros y se ha vuelto aún más inalcanzable para el jamaicano Jordan Turner y Tristan James, de Dominica, quienes deberán conformarse con la plata y el bronce, respectivamente.

Luego de la competencia, el joven campeón del salto largo centrocaribeño llega a la zona mixta con la mirada un poco perdida. Está feliz, pero no del todo. Sus ojos, algo «lluviosos», anuncian que ni siquiera el premio o el hecho de estar a solo horas de celebrar sus 19 años, son razones suficientes para hacerle olvidar el dolor que comparte con su colega herido.

«La verdad, todavía no me repongo. Es realmente muy doloroso para mí ver a un atleta del nivel de Maykel pasar por algo así. Me desestabilizó bastante su situación, pero increíblemente la lluvia vino bien para poder despejar y salir luego con la calma necesaria para competir bien por mi familia y por él, que además de mi ídolo es una de las personas que más me han impulsado hasta donde estoy ahora.

«Competir con la lluvia me fue realmente difícil porque sientes ese frío todo el tiempo y luego a la hora del salto siempre ejecutas los movimientos con el temor de que suceda alguna lesión que te prive de poder participar en los grandes compromisos que se avecinan. Pensando en cuidarme, pero dando lo mejor que tenía, hice lo que pude y salió este resultado tan importante», explica Alejandro.

Antes de llegar a la capital salvadoreña, Alejandro hizo un periplo por varios eventos como el Abierto de Atletismo de Taiwán, el mitin Citta D’Lucca y el Atletica Geneva en Italia, y el Grand Prix de Gotemburgo, Suecia.

«La gira por Asia y Europa fue para mí como el inicio verdadero del deporte. Allá es donde todo representante del atletismo aspira a estar para sentir que realmente está creciendo en este deporte. ”Del otro lado del charco“ todo cambia; hay otros ritmos y otro ambiente. Tienes que adaptarte a diferentes climas y condiciones y, para colmo, no tienes tanto tiempo para entrenar, o sea, que debes aprovechar cada momento. Fui con la mentalidad de aprender mucho de este debut y crecer lo más que pudiera. Afortunadamente las cosas salieron bien y hoy también estamos viendo el resultado de esa experiencia.

«Competí con medallistas y finalistas olímpicos y mundiales, lo cual valoro como algo realmente “nutritivo”. A pesar de las diferencias que existen entre la gente de todas partes, allá encontré personas muy nobles que me apoyaron y ayudaron a mejorar, siendo a la vez muy competitivos sobre la pista», relató el oriundo de Santiago de Cuba.

En el futuro cercano, Alejandro está enfocado en el Campeonato Mundial de Atletismo que tendrá lugar en Budapest, Hungría, entre el 19 y 27 de agosto. Llegar allá es un reto grande, aunque él incluso sueña con clasificarse y luchar por un lugar en el podio.

Nota de la delegación cubana 

El atleta Maykel Massó sufrió la ruptura del tendón rotuliano derecho, elemento importante en el mecanismo extensor de la rodilla. Esa ruptura, además, provocó la luxación de la rótula y su correspondiente hemartrosis.

Fue valorado por los médicos de la competencia y trasladado al hospital designado por los organizadores para su valoración inicial. Luego recibió atención especializada en otra instalación, donde quedó establecido el diagnóstico.

El atleta viajará Cuba en la mañana de este miércoles, con el acompañamiento requerido, para recibir tratamiento médico quirúrgico en el Complejo Ortopédico Internacional Frank País.

Agradecemos la profesionalidad y el buen trato que le fue asignado acá.


Tomado de Juventud Rebelde

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