julio 14, 2024 ¿Quienes somos?

Aún ruge con fuerza el “León de Oriente”

“(…) valiente hasta lo inverosímil,
arrebatado, colérico, fiero y testarudo”.
José Miró Argenter

Con la descripción anterior que el militar y escritor, General de División de la Guerra Necesaria José Miró Argenter nos deja como importante acercamiento a la intrépida personalidad del Mayor General José Maceo Grajales, quién nacido el 2 de febrero de 1849 en en  Majaguabo, San Luis, demarcación de Santiago de Cuba., hace 171 años, escribió una profunda página de heroísmo y valentía en la historia de la Revolución de Independencia del pueblo de Cuba.

Este cubano rellollo al que le circula por las venas sangre de la estirpe de Mariana Grajales y Marcos Maceo,  y a quien la influencia de los padres resultó decisiva en su formación humana y moral desde niño. Era fuerte y robusto, lo que le valió para demostrar sus dotes de estratega militar más tarde cuando supo muy bien manejar el machete a la zurda y el revólver a la diestra.

De ese modo se entregó en cuerpo y alma desde muy temprana edad, a la lucha por la Independencia de Cuba, destacándose por su participación  en las tres guerras independentistas. Guardó prisión en España después de la Guerra Chiquita, de las que escapó en dos ocasiones. Por sus múltiples aportes a la Independencia y su capacidad y desempeño en el campo de batalla, alcanzó el grado de Mayor General del Ejército Libertador.

El primer calificativo que sus contemporáneos daban de él era su valentía, capaz de llegar a ser temeroso. Según expresó su hermano de lucha Antonio Maceo, él estuvo junto a su hermano Miguel y otro mambí conocido por Rustán, entre los hombres más valientes que pudo conocer durante la Revolución de 1868, además un excelente estratega militar, un Jefe respetado y querido por toda la tropa, y sobre todo,  fiel a la causa independentista hasta la muerte.

Sobre él Máximo Gómez escribiría: “Era preciso haber conocido bien a fondo el carácter de aquel hombre sin dobleces, y de rústica franqueza para poder estimarle y estimar su cariño cuando lo demostraba. El general José era todo verdad y por eso para muchos aparecía amargo”.

Más tarde el propio José Martí, le llama “amigo” en una misiva que le envía fechada el  tres de noviembre de 1894 mientras organizaba el estallido del 24 de febrero de 1895: "Quien ha defendido con valor mi Patria y su libertad de hombre, es como acreedor mío y me parece mi hermano".

Este hombre de mucho batallar, como ser humano amoroso tuvo un desarrollo familiar sencillo, en el que la honradez, la honestidad y el amor a la libertad fueron presencia permanente al estilo de los Maceo Grajales, dejando como descendencia a través de sus cinco hijos, resultado de sus relaciones con cuatro mujeres.

Con el objetivo de participar en la Guerra de 1895, integró junto con su hermano Antonio la expedición de la goleta Honor, que bajo el mando del Mayor General Flor Crombet desembarcó por Duaba, Baracoa, y después de participar en varios combates queda solo con la caída de Flor Crombet y demuestra su valía y capacidad para dirigir la tropa en la etapa más difícil de la Revolución de 1895.

Los campos cubanos aún sienten la presencia y el rugido del “León de Oriente”, epíteto con el que se nombró al General José Maceo por su intrepidez, valentía y desempeño en más de 110 acciones combativas de gran importancia comandando las tropas mambisas. El legado de patriotismo y entrega sin límites a la lucha por la independencia de José Maceo para las generaciones continuadoras de la Revolución iniciada por Céspedes en 1868, llega hasta hoy cuando el enfrentamiento al enemigo histórico se recrudece y adopta nuevas y más perversas formas para sojuzgar al pueblo cubano y a su Revolución.

José Maceo el León de Oriente


Por Sergio I. Rivero Carrasco

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