abril 14, 2024 ¿Quienes somos?

“Bonito y sabroso” sigue convocando multitudes

Si les comento sobre el cubanísimo Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez nacido un 24 de agosto de 1919, es posible que muchas personas no sepan de quién estamos hablando; pero si les digo que ese hombre nació músico y el mundo lo conoce por el sobrenombre de Benny Moré, hijo de Santa Isabel de las Lajas en la actual provincia de Cienfuegos, o sencillamente “El Benny”, entonces llenará su corazón de gozo por la admiración que se le profesa.

Como es lógico el Benny, un negro que proviene de familia muy humilde, crecido en los predios de los barrios y ciudadelas citadinas del centro de Cuba, no fuera bien mirado en su época en los encumbrados sitios donde se reunía la aristocracia criolla, pero él nunca olvidó los tiempos de penuria, las vejaciones y humillaciones que en aquella época acompañaban a los hombres y mujeres de su condición, aunque fueran verdaderos talentos como él. Pero con toda la gloria conquistada mantenía el apego a su condición humilde, lo cual quedó demostrado en que ya en medio de la fama declara un día: “Lo que sucede es que me abruma la fama y hasta el dinero. Como nada de eso me enloquece, no acepto coqueteos con la gloria. Más bien los rechazo”. Y así murió.
Al “Bárbaro del Ritmo”, como también fue calificado, lo distinguió su carisma, la capacidad para liderar a los amigos, incluso a multitudes en sus presentaciones; lo identificó su fácil y desenfadado andar en todos los ambientes y grupos de compañeros, admiradores y empresarios; su forma única de vestir con el pantalón de dril y tirantes con saco o guayabera criolla rebozado de cubanidad, el porte muy personal con bastón en mano y pasillos de genuino sabor, acompañados por sus característicos gritos en medio del baile, lo hacían alcanzar una empatía única con el público. Él en sí mismo constituía una muestra de una elocuencia artística excelentemente concebida.

Comentario aparte merece el hecho de que haya sido uno de los pocos músicos cubanos que le haya dedicado la interpretación de tantas melodías a muchas ciudades cubanas, aunque en ellas no haya vivido, como son las canciones “Santiago de Cuba”, “Manzanillo”, “Guantánamo” y “Marianao” engrosaron junto a su natal Santa Isabel de las Lajas y Cienfuegos, las páginas musicales pueblerinas, que hoy sus pobladores en franco agradecimiento hacen suyas sus canciones.

El Benny no fue solo de Cuba, sino latinoamericano y universal. Él mismo recorrió muchos países con su modo cubanísimo y especial de hacer la música y el sonido excepcional de su armónica y acoplada Banda con los más ‘pegáos’ en las multitudes que lo seguían como “Bonito y sabroso”, “Santa Isabel de las Lajas” “Maracaibo oriental” “Dolor y perdón”, “Cienfuegos” “Francisco guayabal”, “Qué bueno baila usted”, entre otras muchas que aún resuenan y son interpretadas por innumerables artistas como un hermoso homenaje a su figura.

Cuando se habla de Benny Moré, cuando se habla del Bárbaro del ritmo, estamos señalando un todo único que es su espectáculo, la música y su desempeño, la originalidad de su interpretación, el timbre de su voz y la exquisita melodía, musicalidad y afinación sin haber estudiado música.

Todo eso es el Benny, un ídolo del pueblo, un rellollo artista cubano y universal, un hombre que trascendió las fronteras y el tiempo para ubicar la música cubana en lo más alto; y hoy, a más de una centuria de su natalicio y seis décadas de su deceso en febrero de 1963, cuando se vaticinó por los expertos que “había terminado una era musical”, el Sonero Mayor de Cuba sigue vibrando y convocando multitudes con sus canciones.

BENNY MORE Cienfuegos


Por: Sergio I. Rivero Carrasco

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