enero 24, 2026 ¿Quienes somos?

Fidel tomó a Caracas

su intervención con una frase que traduce los anhelos del continente.

-La hora de América, la hora de la justicia ha llegado. El espíritu de la revolución popular esta cabalgando sobre los suelos de América.

Y Larrazábal:

-Hoy estoy hablando como un venezolano más que se siente feliz y dichoso porque aquí se encuentra el líder máximo de la revolución cubana que vino a compartir con nosotros estas horas de felicidad. Durante todo el día de hoy he estado acompañando a esta máxima figura americana, al "relámpago" de la Sierra Maestra. Venezuela es hoy una tierra que pueden visitar estos hombres insignes de América. (…)

Cuando anuncian a Fidel la ovación es interminable. Da la impresión como que no encontrará silencio para poder hablar y comienza (…) Se produce un profundo mutismo y durante dos horas hace un recuento de la lucha liberadora en la Isla y el derecho de Cuba a aplicar la justicia revolucionaria. Ha logrado el silencio. Crece a medida que habla y sus palabras cobran un excepcional acento americano. Brotan los nombres de Bolívar y de Martí.

Y al final: -Llevo en mi corazón el impacto de las multitudes.

Los diarios matutinos resaltan en su primera plana la presencia de Fidel y el apoyo popular a la causa cubana. En un cintillo el tabloide Pregón en grandes letras destaca: Fidel tomó a Caracas.

Es cierto, la noble ciudad cuna de Bolívar se rinde al hijo de Cuba. Fidel es un símbolo del vigoroso anhelo de redención económica y política que agita el subsuelo americano. Para revitalizar, siquiera en el campo de las ideas y el espíritu el sueño colosal del Libertador, ningún escenario mejor que la propia patria del héroe de Junín.

La toma de Caracas tiene un reverso. Es Caracas quien se ha apoderado de Fidel. A su paso, las madres alzan los hijos pequeños para que tengan un atisbo del héroe. Los dedos que nunca se fatigaron sobre el gatillo sostienen el bolígrafo, firmando autógrafos.

Sobre una blanca hoja de libreta traza un saludo que le solicita un reportero de El Nacional. El periodista examina el documento y hace una observación.

-Comandante. Usted escribe Pueblo con mayúscula.

Y Fidel

-¡A ver! ¡Hasta en la ortografía se expresa la democracia!

En la mañana del sábado 24 el Concejo Municipal de Caracas en sesión solemne lo declara Huésped de Honor.

Fidel agradece la distinción (…) -Imaginen aquel 5 de julio de 1811, subraya, aquellos héroes se sintieron felices ese día, porque creyeron haber conquistado la libertad definitiva del pueblo. Y, sin embargo, cuánto ha tenido que luchar Venezuela después de esa fecha. ¡Es que la historia de América se ha escrito con dolor, con sudor, con lágrimas, con sangre! (…)

En horas del mediodía, exactamente a las doce, comienza la reunión conjunta del Congreso para rendirle homenaje al ilustre visitante. (…) Domingo Alberto Rangel, de Acción Democrática, habla en nombre de los congresistas.

-Estamos recibiendo a un hijo de Venezuela, afirma, porque Fidel Castro tiene carta de naturaleza en nuestro país. Venezuela madre de libertadores, debe premiar como hijo suyo a quien ha sabido liberar de la opresión y el terror a un país hermano. Resalta el orador:

-La figura que ahora nos visita y quiero decirlo sin incurrir en el pecado de sacrilegio, tiene rasgos que lo semejan de manera notoria, con aquel joven Simón Bolívar. Y precisa. -Castro es hoy un héroe, quizá el único héroe que ha producido América Latina desde que terminó la gesta de los Libertadores.

Le toca responderle a Fidel. Se pone de pie. (…) Es su cuarto discurso en las últimas veinticuatro horas (…) Otra vez la batalla contra el tiempo. Lo esperan en la Ciudad Universitaria (…) La algarabía es tremenda. Los estudiantes aplauden, gritan, golpean rítmicamente el piso, agitan pañuelos blancos. Fidel es uno de los suyos. Es un hermoso desorden (…) Cada discurso de Fidel representa una tesis nueva, una idea original. Explica la génesis y orientación de la revolución. Plantea que se impone la creación de una agencia informativa al servicio de la democracia, para que defienda a los pueblos americanos y sirva de contrapeso a las campañas confusionistas empeñadas a desfigurar la verdad (…) De la Ciudad Universitaria parte hacia el Palacio de Miraflores donde se reúne con la Junta de Gobierno (…) El Nacional resalta una frase de Fidel en su discurso en la Plaza del Silencio:

-¡Ojalá que el destino de nuestros pueblos sea un solo destino! ¿Hasta cuándo vamos a estar en el letargo? ¿Hasta cuándo divididos, víctimas de intereses poderosos? Si la unidad de nuestros pueblos ha sido fructífera, ¿por qué no ha de serlo más la unidad de naciones? Ese es el pensamiento bolivariano. Venezuela debe ser el país líder de los pueblos de América...

Fragmentos del Artículo publicado en Granma el 22 de enero de 2007.


Tomado de Granma

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