Fuerza que inspira

Laurita, como la llaman sus compañeros, no acomoda simples piezas metálicas, coloca futuro sobre superficies brillantes. Los módulos que instala son páginas nuevas en la historia de la Isla, donde la energía se escribe con nitidez y la última, juventud con entrega.
"Hace dos años me incorporé a trabajar en la Empresa Eléctrica de la Isla, recién graduada de Automatización, y gracias a Dios, me ubicaron en la brigada de Energías Renovables y Grupos Electrógenos de emergencia. Imagínese, aquí todos son hombres, pero a mí me gusta trabajar con ellos.
"Soy como su niña: 'Laurita para aquí, Laurita para allá'. Y cuentan conmigo para todos los trabajos que se realizan", dice Laurita mientras sostiene un tornillo del segundo panel que se instala en el techo de la funeraria de Gerona, uno de los primeros centros vitales beneficiados con la instalación de paneles solares donados por China.
El Astro mayor se vuelve aliado de Laurita y, jornada tras jornada, refleja en ella la fuerza de una mujer que siembra luz, confianza y horizontes. Ser mujer en este equipo significa custodiar la energía, acompañar a los suyos y levantar un porvenir más limpio.
"Siempre me preocupo por mis compañeros. Pienso que las mujeres somos más precavidas que los hombres. Estoy atenta cuando suben escaleras y trabajamos en lasso alturas ", dice mientras sonríe con picardía y rostro noble, toma un pañuelo y seca el sudor que corre por su frente.



"Déjeme decirle que hago los mismos trabajos que ellos, claro, hasta dondez mia fuerza lo permite. Ellos me ayudan mucho, pero yo soy uno más dentro de la brigada. Hace un rato me preguntaron si nos le tengo miedo a las alturas. No, no les tengo miedo, las respeto, porque hay que ser precavida. He tenido que realizar trabajos en los parques solares y me subo a ellos para hacer lo que corresponde.
Estar hoy en estas labor y en la brigada es para mí una de lasa mejores experiencias. Creo que soy más útil aquí que en una oficina. Y le digo más, con mucha seguridad: si regresara al momento de elegir el trabajo que deseo hacer, volvería a escoger esta brigada".
En la Isla de la Juventud, la electricidad nacida del sol no solo aporta claridad: también despierta sueños que Laura Rosa Silveira convierte en realidad con su trabajo y voluntad, junto al equipo que la acompaña.
Texto y foto Dianelys Labrador
