José Barisonte Williams: la vocación de un héroe

La enfermería cubana cuenta entre sus figuras ejemplares al Licenciado José Barisonte Williams, profesional que ha dedicado su vida al cuidado de la salud desde el Hospital General Docente Héroes del Baire, institución donde ha consolidado una trayectoria marcada por la disciplina, el humanismo y la entrega constante.
Su labor en este centro hospitalario ha sido reconocida por colegas, pacientes y familiares, quienes destacan su capacidad para combinar la precisión técnica con la sensibilidad humana. En cada servicio, Williams ha demostrado que la enfermería es un espacio de confianza y dignidad, donde salvar la vida de un paciente constituye la prioridad esencial.
La vocación de servicio de José Barisonte Williams trascendió las fronteras de la Isla de la Juventud. Como integrante de la Brigada Médica Cubana en Haití, su desempeño reafirmó el compromiso solidario de Cuba con otros pueblos. En el Hospital Comunitario de Referencia Cayes Jacmel, departamento Sud Este, su participación fue decisiva en la atención de un adulto mayor que llegó en estado grave de deshidratación. La recuperación del paciente evidenció la eficacia del equipo médico y el agradecimiento de la población haitiana hacia los colaboradores cubanos.
Aportes y legado
- Formación profesional: Ha acompañado a jóvenes enfermeros en su preparación, transmitiendo disciplina y valores éticos.
- Solidaridad internacional: Su experiencia en Haití confirma que la enfermería cubana es un puente de esperanza entre pueblos.
- Vocación humanista: Su práctica se distingue por la empatía y el respeto hacia cada persona atendida.
La comunidad pinera reconoce en José Barisonte Williams, un referente de valores humanos, constancia y vocación. Su historia confirma que la identidad de la enfermería pinera se engrandece en el Hospital Héroes del Baire y se proyecta hacia el mundo a través de la cooperación internacionalista y su infinito amor.
“La enfermería es un arte; y si se va a convertir en un arte, requiere una devoción tan exclusiva, una preparación tan rigurosa, como la obra de cualquier pintor o escultor.” — Florence Nightingale
Texto: Ana Verdecia
Imagen: RC
