abril 25, 2024 ¿Quienes somos?

¡Qué lideren las comunidades!

“¡Qué lideren las comunidades!” es el lema central que preside la celebración del Día Mundial de Respuesta al VIH en este 2023, dado el papel preponderante que desempeñan las comunidades en la primera línea en la prevención y educación de salud de sus integrantes, así como el incremento del trabajo persona a persona, para enfrentar y erradicar esta enfermedad que azota al mundo desde la década de los ’90 del pasado siglo.

Recordemos que corrían los tortuosos días del segundo lustro de los años ‘90 de la pasada centuria y Cuba estaba inmersa en el período especial, mientras los habitantes del planeta eran atacados por una enfermedad que llegó a convertirse en pandemia: el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), la cual ponía en situaciones de riesgo para la vida a los afectados al provocarles la desestabilización total de su capacidad y respuesta inmune del organismo, manifiesta en el deterioro del sistema pulmonar, coloración y daños severos en la piel, pérdida desmedida de peso junto a otras que la hacían incompatibles con la vida.

Por tales motivos en 1988 la Asamblea General de la ONU manifestó su preocupación por el hecho de que el SIDA  había adquirido proporciones de pandemia y declaró el Primero de diciembre como Día Mundial de Respuesta al VIH (SIDA), precisamente en la cumbre mundial de Ministros de Salud sobre Programas de Prevención del Sida. Desde entonces, los organismos de las Naciones Unidas, los gobiernos y todos los sectores de la sociedad civil, se unen en todo el mundo cada año para realizar actividades en torno a temas específicos relacionados con la prevención de la enfermedad.

Desde que se manifestaron los primeros casos en nuestro país en 1986, más de 35 mil personas han padecido el VIH, y de ellas permanecen con vida más de 28 mil expuestos a tratamientos estables y un progresivo nivel de aceptación y asimilación en los colectivos en los que se desempeñan. En este año 2023 la campaña internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) está presidida por el lema: “¡Qué lideren las comunidades!”, encaminadas a mantener la prueba y la protección sistemáticas como paradigmas para mantener la salud libre de contagio, incrementar las pesquisas activas a nivel de comunidades con la activa participación de activistas y estudiantes de las carreras de Técnicos, Enfermería y Medicina.

En Cuba, a diferencia de otras latitudes, se ha hecho un descomunal esfuerzo humano, profesional y económico para no dejar desamparado a ninguno de los pacientes afectados por el VIH o de otra enfermedad crónica, asegurando en medio del brutal bloqueo norteamericano y las dificultades económicas, la presencia de los fármacos antirretrovirales, la continuidad del Programa Nacional del VIH y el funcionamiento de los centros de Salud en todas las provincias, así como el incremento en la producción de otros que han propiciado el descenso de la morbilidad por la enfermedad.

Según datos aportados por el anuario estadístico del Ministerio de Salud Pública de Cuba, al cierre de la semana del 11 al 17 de noviembre de este 2023. Del millón 115 mil 153 pacientes diagnosticados con la enfermedad, solo dos se mantienen ingresados activos, y el resto con sus tratamientos retrovirales con positivos resultados en su prevalencia.

La Isla de la Juventud no ha escapado a esta problemática. En un encuentro con especialistas del Centro Municipal de Higiene y Epidemiología se conoció que en el Municipio Especial desde 1986 hasta el cierre de noviembre de este año, se han realizado 443 diagnósticos y de ellos, 229 aún se mantienen viviendo aquí con representación en todos los consejos populares. Este año 2023 ha sido superior en la detección de nuevos casos, que ya superan los 20, todos con la debida atención médico-sanitaria y de inclusión social.

En estos años se ha desarrollado una intensa campaña de promoción y control del VIH principalmente con la más joven generación, sin perder de vista el peligro que representan las prácticas tradicionales de sexo desprotegido y promiscuo entre los adultos en parejas de ambos sexos y del mismo sexo, todo lo cual ha contribuido a formar una percepción de riesgo más o menos aceptable, que ha permitido reducir los niveles de infestación entre las poblaciones de esos grupos etarios, aunque alrededor de 1500 casos se diagnostican anualmente y existe una prevalencia de 0,4% (4 por cada 1000 habitantes).

Aún en medio de las dificultades por las que atraviesa el país se mantiene el compromiso de poner fin a esa enfermedad como problema de salud pública en 2030 y, además, se destaca por haber sido el primer país del mundo en eliminar la trasmisión materno-infantil del VIH y la sífilis. Para cumplir con ello, las autoridades cubanas hanarticulado una estrategia de enfrentamiento al VIH que integra servicios de prevención, diagnóstico, atención, seguimiento y apoyo; en los que se conjuga la labor del personal de salud y de promotores/as voluntarios/as, a favor de las personas más vulnerables y en alianza  con las poblaciones clave y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el país, y con apoyo del Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria,

Tengamos en cuenta que lo más importante en el tratamiento de este tema no son las cifras, sino los seres humanos mejor cuidados y atendidos que están detrás de ellas, con los cuales se ha logrado una prevalencia de la enfermedad en la población entre 15 y 49, años en un 0,4 %, siendo la más baja de América Latina y el Caribe. Además, el 87,2% de las personas que viven con VIH reciben terapia antiretroviral con medicamentos de probada calidad recomendados por la OMS a finales del 2022; el 85.9% de las personas con tratamiento han logrado la supresión viral y el 86,4% de los hombres infectados dispusieron de medicamentos retrovirales de calidad certificados por la OMS.

Este Día Mundial del Sida más que un homenaje a los logros de las comunidades; es un llamamiento a la acción para habilitarlas y apoyarlas en su muy importante liderazgo para su activa participación en la prevención, tratamiento y erradicación del VIH.

Tengamos presente que los estigmas, estereotipos, prejuicios y otras formas de desigualdad impactan en que las personas accedan eficientemente a los servicios de manera general y a servicios de salud en particular, lo cual puede limitar el alcance de las acciones en pos de frenar la epidemia de #Sida. Por tal razón les ofrecemos la entrevista concedida al Dr. C Jorge Pérez Ávila, Héroe del Trabajo de la República de Cuba y Profesor Consultante del IPK, quien se ha dedicado por más de 35 años al estudio de la enfermedad del VIH en #Cuba, el cual nos ofrece sus consideraciones acerca del trabajo desarrollado en nuestro país para prevenirlo y tratarlo.

Dr. Jorge Pérez habla del estudio del SIDA en Cuba.


Por Sergio I. Rivero Carrasco

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