abril 14, 2024 ¿Quienes somos?

Cuba: 73 años haciendo televisión

Hoy se cumplen 73 años de que se pusiera al aire la primera señal de la televisión cubana, siempre como una especie de reflejo o espejo de la realidad circundante, como una gran explosión de ánimo y energía cultural y social capaz de enamorar, encantar, convocar, convencer y enaltecer los más altos valores humanos que forjan la personalidad de los hombres.

Es la televisión ese espacio que llega sin pedir permiso a los moradores de los hogares entregándoles interrogantes, propuestas, satisfacciones y nuevas ideas para armonizar su existencia y participar de forma activa en la transformación de la realidad, de su realidad.

Haciendo un poco de historia, se pudiera apuntar que la televisión llega a Hispanoamérica en 1946 en la que México es el país pionero; pero no es casual que cuatro años después se iniciara la televisión comercial, y Cuba junto a Brasil se convirtieran en segundones de ese importante medio que hoy cumple 73 años de fecunda vida, lo cual ha sido una gran dicha para los cubanos.

Algunos de los biógrafos de este medio de comunicación masiva, perteneciente hoy al Instituto de Información y Comunicación Social, que motivada por la fuerte competencia existente con la radio, se trasladó a nuestro país la televisión, y fue precisamente Gaspar Pumarejo, dueño de Unión Radio y los hermanos Mestre, en particular Goar, dueño del Circuito CMQ, los que hicieron todo lo posible para tener la primacía, siendo el año 50 del pasado siglo, el debut del invento en tierras caribeñas con la apertura del Canal 4 (CMUR Unión Radio TV), convertido en la primera televisora cubana inaugurada oficialmente el 24 de octubre de 1950, aunque se dice que ya el 18 de diciembre de ese mismo año, el Canal 6 (CMQ-TV) comenzó a transmitir su programación habitual experimental desde las 6:30 p.m. hasta las 11 de la noche.

En todos esos años la televisión se fue nutriendo y adaptando a los diferentes modos de hacer aportados por la radio sobre todo en sus inicios, la cual se enriqueció con la sapiencia y la inteligencia compartida de un vasto capital humano avezado en diversos roles como la información, dramaturgia, la animación y conducción, la creación de productos comunicativos de variados géneros y formatos, la actuación, la publicidad y un amplio espectro investigativo-comunicativo, unidos al diseño y hasta los saberes provenientes de la industria fílmica. Esta dinámica que se mantiene hasta nuestros días en continua interacción, demostrada en que una buena parte de los artistas y técnicos de la televisión tienen un aprendizaje y experiencia inicial en la radio o se desempeñan de forma simultánea en ambos medios para bien.

Esos consagrados hombres y mujeres hicieron desde entonces la televisión, es por eso que en esta celebración no pueden ser olvidados ilustres profesionales como Marcos Behmaras, Enrique Íñigo, Amaury Pérez García,  Jesús Cabrera, José A. Caiñas Sierra, Iris Dávila, María de los Ángeles Santana, convertida en la primera imagen femenina en pantalla unida a otras como Raquel Revuelta, Enrique Santiesteban, Germán Pinelli, Consuelo Vidal, y una muy extensa lista de grandes profesionales y artistas, algunos de los cuales tuvieron que abandonar su labor creativa para convertirse en funcionarios idóneos, que con su energía y talento avizoraron la nueva televisión, esa que ha transitado por múltiples sistemas, abrazó el color en 1975 y la digitalización terrestre desde el 2013, en un proceso de crecimiento cualitativo en constante crecimiento hasta abarcar a todo el país, precisamente en los años más duros para la economía cubana.

En este momento hermoso de recuento obligatorio, no podemos pasar por alto el papel desempeñado por la televisión cubana desde el mismo inicio de la Revolución, la cual con un origen puramente comercial y de entretenimiento, se transformó en el más poderoso medio con toda la intencionalidad comunicativa y enaltecedora de la verdad y el compromiso con el pueblo, al ser utilizada por Fidel como plataforma ideal para su comunicación con los cubanos para decirles la verdad cara a cara, denunciar las agresiones imperialistas, conminarlos al trabajo creador y educativo desde los 70 del Siglo XX, convirtiéndose en la gran cronista que hoy puede mostrar cada uno de los hechos transformadores de la más hermosa obra que Cuba ha conocido.

Para hacer realidad el concepto de que la Televisión Cubana se hace en toda Cuba, fue concebido como un gran sistema que tuvo un momento de conformación grandiosa cuando a partir de la segunda mitad de los años 80 del pasado siglo se comenzaron a construir los telecentros provinciales y algunos municipales. Fue un día inolvidable para la Isla de la Juventud el 13 de agosto de 1987, cuando por iniciativa del Comandante en Jefe, fue inaugurado el canal territorial Islavisión, con la Misión de informar, educar y entretener al pueblo pinero, a partir de mostrar el desarrollo socioeconómico territorial y enaltecer el Programa de Escuelas Internacionalistas que aquí se desarrollaba, en el que más de 60 mil jóvenes de todos los continentes encontraron familia, educación, amor e instrucción, formándose en los valores más genuinos de nuestra sociedad socialista.

Con Eloy López Jay al frente como padre fundador de la televisión pinera, apoyado por un excelente equipo pionero de técnicos, ingenieros, especialistas, periodistas y artistas, echaron rodilla en tierra e hicieron de la televisión pinera un importante centro de la cultura,  enriquecido en cada etapa por nuevos valores que han hecho patente el principio de que la televisión es un paradigma de trabajo colectivo, es un acto de amor, de creación, de solidaridad profesional, de inconformidad sistemática y de sueños por realizar cada día, valores que le han permitido alcanzar numerosos lauros nacionales e internacionales en diferentes certámenes del audiovisual. Es la casa de la familia que bebe de la savia de sus fundadores, adereza las nuevas ideas y pone proa hacia los más insospechados retos y conquistas.

En este aniversario 73 de la Televisión Cubana, vale la pena destacar cómo, con una muy acertada proyección de ese valor, de esa energía nuclear que significa la Televisión, que solo admite para su canalización adecuada claras decisiones culturales y morales, demostradas durante la pandemia de la COVID-19 en la que se reinventó el quehacer profesional con la utilización de infinitas técnicas y plataformas digitales, prácticamente como un milagro para la creación, con el propósito de llevar la información y el esparcimiento a los televidentes, aderezado con una programación variada con altos valores acorde con las esencias humanistas de la sociedad cubana fomentadas por la Revolución.

Las palmas para los que integran la familia del Sistema de la Televisión Cubana, que en este 73 cumpleaños ponderan a sus públicos, enaltecen al medio, a la vez que los compromete a seguir avanzando tecnológica y conceptualmente con la entrega de productos comunicativos cada vez de una mayor de probada calidad en los espacios reales y virtuales.

Aniversario 70 de la Televisión Cubana junto a la Revolución.


Por Sergio I. Rivero Carrasco

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