abril 19, 2024 ¿Quienes somos?

Dieron por concluida construcción del Presidio en 1931

El presidio se comenzó a construir en 1926 y el 31 de enero de 1931 se dio por concluida la construcción del Presidio Modelo, en Isla de Pinos, aunque sin cumplir con el  proyecto inicial de todo el complejo penitenciario. De ocho galeras circulares previstas sólo se levantaron cuatro; el sistema de galerías para comunicarse entre ellas, el comedor y los talleres previstos, no se construyeron.

El Locutorio moderno previsto para este tipo de instalación tampoco se edificó, así como el auditorio para cinco mil reclusos, el muro que rodearía todo el penal se sustituyó por una cerca perimetral de malla perles, tampoco se hicieron las rejas de las celdas en su interior y se convirtieron en celdas abiertas.

Por su monumentalidad y forma panóptica es único en América Latina, destacándose 34 edificaciones componentes, además de las garitas del sistema de vigilancia y la cerca perimetral que enmarca todo el conjunto.

El proyecto estuvo basado en la cárcel de Jolliet, situada en el estado de Illinois, Estados Unidos, y el ingeniero jefe a cargo del plan original fue el arquitecto César E. Guerra.

El mayor número de reclusos registrados en las cuatros circulares construidas  fue de cinco mil,  el comedor era suficientemente grande para albergar a la vez aproximadamente a tres mil personas, que fue bautizado por Pablo e la Torriente Brau como el comedor “de los tres mil silencios”.

Cada circular tiene 30 m de altura, 53 m de diámetro y 455 celdas (a dos presos por celda, lo que hace una capacidad de 930 cada una), seis pisos por lo que se asciende por dos escaleras de mármol; los techos son de fibrocemento apoyados en estructuras de acero sin soporte central. Cada circular tiene una torre de vigilancia en el centro a la que se llega por un túnel de 30 m de largo desde la parte exterior de ellos.

Solamente se construyeron dos rectangulares, una para el ingreso y selección y la otra para distinción por buen comportamiento.

El objetivo inicial de esta monumental obra fue recluir sancionados por delitos comunes con el propósito de “sanear” la sociedad de delincuentes, respondiendo al nombre de “Modelo”.  Sin embargo, la idea inicial estuvo alejada de los hechos ocurridos, pues el penal fue escenario de maltratos y abusos descomunales a los reos. Durante la Segunda Guerra Mundial las celdas del Presidio sirvieron de campo de concentración para alemanes, italianos y japoneses. Más tarde, en 1953, esa cárcel fue la destinada a los asaltantes a los cuarteles Moncada, en  Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, en el oriente del país

Este monstruoso complejo penal, símbolo del terror, el abuso, la perversión, el gansterismo y  la muerte fue convertido en “Factoría del Terror”, y nada de “Modelo” para la educación penitenciaria en Cuba en esa época.

Con el triunfo de la Revolución, en 1967 se desactiva la prisión y en 1973 se funda el museo ubicado en el pabellón No. 1 del antiguo hospital donde sufrieran prisión los asaltantes a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes encabezados por Fidel.


Por Redacción Web

Fotos tomadas del Portal del Ciudadano

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