Lina de Feria: la eternidad de una voz rebelde

La cultura cubana despide con profundo pesar a Lina de Feria (1945‑2026), figura esencial de la poesía contemporánea y una de las voces más influyentes de su generación. Su palabra se erigió en estandarte de sensibilidad, rebeldía y autenticidad.
En la segunda mitad de los años 90, su presencia cautivó a la Isla de la Juventud durante el evento literario Mangle Rojo, organizado por la Asociación Hermanos Saiz (AHS). Allí compartió con jóvenes escritores y dejó una huella imborrable en la memoria cultural pinera, reafirmando que la poesía es un acto de resistencia y de vida.
Su obra, marcada por la intensidad lírica y la defensa de la verdad, trascendió generaciones y se convirtió en patrimonio espiritual de Cuba. Supo transformar la palabra en arma de dignidad, refugio de sensibilidad y horizonte de libertad, enriqueciendo de manera decisiva el panorama literario nacional.
Nacida en Santiago de Cuba en 1945 y graduada de Filología por la Universidad de La Habana en 1976, cultivó una poesía de profundo rigor estético y honda sensibilidad humana. Su trayectoria fue reconocida con numerosos galardones, entre ellos el Premio David de la UNEAC (1967), el Premio Nacional de la Crítica en varias ediciones, el Premio Nicolás Guillén (2009) y el Premio Nacional de Literatura (2019). En 2016, la Feria Internacional del Libro de La Habana le rindió homenaje junto al destacado escritor e investigador Rogelio Martínez Furé.
Hoy, desde la Isla de la Juventud, se le recuerda no solo por su participación en aquel encuentro literario, sino por la coherencia de una trayectoria que nunca se doblegó ante el silencio. Su voz permanece en cada verso y en cada lector que descubre la fuerza de su poesía.
Tránsito de la Estrella
Poema de Lina de Feria, publicado en El Caimán Barbudo, 8 de agosto de 2021
pero el correr es amplio
a la avenida de la extraña cuestión.
se abre el silencio de los potros
y en la enguantada estrella que transita
se desgaja la luz del aire mortecino.
¿a quién dibujarás en la segunda lucha?
tienen maneras que sí son las nuestras
y acaparas las noches abortadas
ven a mi asiento colonial
para encender las noches más oscuras
compartiendo el pan con los hermanos.
la vela irá royendo lo negro en las paredes
y la ventanilla se saldrá por las ventanas.
del ajedrez caerán sus piezas por la vida
y el muchachito peleará por su cabello lacio.
hondo es el tedio
si no llega el mar a salvarnos.
Foto: Tomada de la Red
Texto: Ana Verdecia
