marzo 5, 2026 ¿Quienes somos?

 Monumentos pineros en homenaje a las madres.

La conmemoración oficial del "Día de la Madre" se remonta a los tiempos de la antigua Grecia, pero no es hasta el siglo XX en que la estadounidense Ana María Jarvis, luego de la muerte de su madre en 1905, decide escribir, a maestros, religiosos, políticos, abogados y otras personalidades, para que la apoyen en su proyecto de celebrar el "Día de la Madre" en el aniversario de la muerte de su madre, el 2do domingo de mayo.

En 1914, el gobierno de Estados Unidos aprueba el proyecto, y se proclamaba el Día de la Madre como día de fiesta nacional. Posteriormente otros países se fueron sumando a la celebración.

En Cuba un grupo de personajes se reunieron en 1920 en la sociedad “Centro de Instrucción y Recreo” de Santiago de las Vegas, en la provincia de La Habana  y el señor Francisco Montoto expuso su idea de celebrar el Día de las Madres, idea acogida calurosamente por los reunidos, que acordaron organizar un acto en homenaje a tan queridos seres, que se llevó a efecto el día 10 de mayo de aquel año en el mismo Centro de Recreo, siendo este el primer acto celebrado en Cuba en honor de las madres.

  Al año siguiente, con fecha 27 de abril de 1921, la Cámara Municipal habanera, a propuesta del Concejal y periodista, Víctor Muñoz, acordó celebrar el “Día de las Madres”, e instaurarlo de manera oficial en el Término Municipal de la Habana.

En la Isla de Pinos, la celebración oficial fue acogida gratamente y cada segundo domingo de mayo constituía una fiesta para unos y un homenaje para otros. Como forma de perpetuar este día se levantaron monumentos en honor a ese ser amado, creador de vida y puntal de la familia.

En el territorio pinero y de acuerdo a nuestras indagaciones, se erigieron 3   monumentos dedicados a las madres: uno que estuvo ubicado en Nueva Gerona, otro en Santa Fe y el tercero situado en los terrenos del Presidio Modelo.

Monumento de Nueva Gerona.

En un área del parque Lacret, frente al antiguo Ayuntamiento, hoy Museo Municipal, la Logia masónica construyó un monolito dedicado a las madres.  Empotrada en una pieza de mármol aparecía en bronce la imagen a relieve de una madre que carga en sus brazos a su hijo pequeño, al que arropa con una sábana.

En su parte inferior tenía alojada una pieza para colocar ofrendas. Una tarja de mármol blanco, colocada en el extremo inferior, tiene la inscripción “Erigido en homenaje a las madres por la logia AJEF “Luis M. Arredondo”

El monumento tenía un pasillo que lo conectaba con la acera del parque, por donde accedía el público, y estaba delimitado por unas pequeñas columnas de mármol unidas por unas cadenas.

Al convertirse el parque en una plaza, allá por los años ´60, el sitio fue demolido y los elementos que lo conformaban desaparecieron.

Monumento de Santa Fe.

El otro monumento del que hablaremos está localizado en el parque de Santa Fe. Allí se levantó esta escultura en bronce sobre una pieza de mármol gris en 1947, creación del artista Tony Lu. Su valor es ornamental.

Datos técnicos: Escultura en bronce (a relieve) de una figura femenina con un bebe en sus brazos, adherida a una placa de mármol gris de 1.85 x 1.40 m, que a su vez descansa sobre una base de hormigón de 0.40 cms sobre el nivel de la superficie.

.Monumento del Presidio Modelo.

El museo Presidio Modelo conserva dentro de sus colecciones, dos piezas de bronce que formaban parte de un conjunto monumental dedicado a las Madres, construido en el área de una granja que poseía la prisión en sus alrededores, a los pies de la Sierra de Caballos.

Una de ellas es la estatua de una madre de pie que carga a uno de sus hijos, mientras otro a su lado se apoya en ella. Complementa este monumento, una tarja fechada en 1956, con unos versos dedicados a las madres del poeta matancero Andrés de Piedra- Bueno (1903-1958).

Madre

Madre presente y madre sin presencia

Madre a mi lado y madre en la distancia

Oigo el canto de cuna de mi infancia

Como un eco de luz en mi existencia.

¿Qué importa la muralla de la ausencia

Si me envuelve tu dulce resonancia?

En un beso de música y fragancia.

De la esencia de Dios, tú eres la esencia...

Madre que sumas a las madres todas,

Broche de sol sobre el dosel de bodas.

Báculo azul para el camino fuerte.

Madre, mi pobre verso se arrodilla

Ante tu imagen ideal que brilla

A través de la vida y de la muerte.

Bloque de mármol donde estuvo enclavado este monumento, hoy rodeado de un bosque.


n. Por: Lic. Guillermo F. Maquintoche Vázquez.

                Fotos: archivo personal

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