abril 21, 2024 ¿Quienes somos?

Mucha voluntad y un gran reto

Podrían tener cualquier nombre, pero a la distancia de 56 años, ellos sienten el gran orgullo de haber sido pioneros en la construcción de la gran obra que inició la Revolución o Voluntad hidráulica en esta Isla, hoy agradecida por sus aguas que hacen posible mantener una agricultura sostenible y ecosistemas equilibrados.

Cinco años después de haberse constituido el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos presidido por el Comandante Faustino Pérez, el 12 de agosto de 1967 los jóvenes cubanos entregarían la primera cosecha en el camino hacia ganarse el derecho a exhibir un nuevo nombre a esta ínsula más ligado a ellos. Con la presencia de Fidel se inauguraba la Presa Viet-Nam Heroico, que marcaría un hito en la historia pinera, la que fue complementada con el embalse Antonio Briones Montoto, develado al siguiente día.

Siempre el Comandante en Jefe tuvo la clara visión de esa impostergable tarea, y con ella la necesidad de formar profesionales, técnicos y cuadros capaces de poder proyectar, ejecutar y dirigir obras de tan alta complejidad y precisión; veía en la Isla un territorio especial para lograr esos objetivos, a diferencia de muchos especialistas con manifestaciones burocráticas que empañaban el quehacer inicial del Instituto, por eso pobló la lsla de Institutos tecnológicos que formaban especialistas y técnicos en diferentes especialidades.

No fue por gusto entonces que aprovechó el enaltecedor contexto de trabajo creador y esfuerzo juvenil para hacer un llamado a trabajar con intensidad, a aprovechar todos los recursos disponibles y poner al servicio de las obras toda la iniciativa y rapidez sin perder calidad, por eso les dijo que él militaba en el “bando de los impacientes y dinámicos…”, y así lo dejó explícito en su discurso.

El desarrollo de la Voluntad Hidráulica en esta Isla no surgió por azar, hay antecedentes que dieron las luces necesarias como los estragos del ciclón Flora, las intensas sequías y lluvias, la exigencia de los sistemas de riego para alcanzar las producciones y rendimientos agrícolas necesarios para satisfacer las demandas del pueblo; por tanto, no se podía perder una gota de agua, había que embalsarla y tenerla a la disposición de los programas que se emprendan en el país y en específico en el territorio. De ahí surgió una frase que tiene que ver hoy también con la campaña que se intensifica para preservar ese recurso y lograr los ahorros posibles: “Ni una sola gota de agua al mar.”

El acto celebrado ese día 12 de agosto guarda un singular valor histórico para la Isla porque fue precisamente en el que después de hacer un análisis de todo lo que aún quedaba por hacer en este terruño, Fidel le expresa a los jóvenes: “… nuestra juventud más que una isla suya tiene la posibilidad de hacer suya esta isla”. Para ello fortalece el concepto, estimula el entusiasmo y la aguerrida actitud demostrada por ellos para convocarlos al reto mayor: “Llamémosla “Isla de la Juventud” cuando la juventud con su obra haya hecho algo grande, haya revolucionado aquí la naturaleza y pueda exhibir el fruto de su trabajo, haya revolucionado aquí la sociedad”.

Hoy esta Isla da las gracias y reconoce a los jóvenes que la hicieron suya y cumplieron el reto de Fidel. Hoy a 56 años del inicio de la Voluntad Hidráulica, aquel día especial de agosto de 1967, este territorio insular continúa proyectando su desarrollo con el protagonismo de los jóvenes, que asumiendo nuevos retos y poniendo mucho corazón, se vuelcan a crear nuevas fuentes para las reservas de agua que necesita el programa arrocero y de cultivos varios en plena batalla por lograr la soberanía alimentaria y educación nutricional de los pineros.

Destacan desarrollo del programa hidráulico en la Isla desde los primeros años de la Revolución


Por: Sergio I. Rivero Carrasco

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