Obras patrimoniales restauradas en el Centro Histórico Urbano de Nueva Gerona.
“Nuevo Virginia”
En el otoño de 1909 se estableció en este inmueble el Café “Old Virginia”, o La Vieja Virginia, cuyo propietario era Richard T. Durham, natural de Virginia en los Estados Unidos de América, el que en 1917 lo vende a Joaquín Ortiz y Soto. Desde sus inicios este negocio estuvo dedicado a la venta de vinos, licores, whiskys, tabacos y cigarros, teniendo un salón para damas en donde se servía helados y refrescos.
Desde 1921, el establecimiento pasó de un propietario a otro hasta que en diciembre de 1957 una propaganda comercial anunciaba “Café Nuevo Virginia de Francisco García”. Este llegaría a ser el último de sus dueños.
El 17 de febrero de 1959 el Comandante Camilo Cienfuegos arriba a la Isla y da un recorrido por diferentes lugares del municipio pinero. Al llegar a Nueva Gerona, visita el Ayuntamiento- actual Museo Municipal- y después de conversar con los trabajadores del gobierno local, el pueblo advierte su presencia, lo rodea y sigue por las calles de la ciudad “risueño y saludando a cuanto lo aclamaban a su paso”.
Camilo sostiene un emocionante encuentro con los niños en la acera de Martí y 24 después de almorzar en el antiguo bar Virginia, donde fue atendido por Francisco Vicente García Hernández, dueño del establecimiento, quien en 1963, por voluntad propia lo entregó al gobierno revolucionario.
Con posterioridad el bar se nombró “El Italiano” donde se ofrecían pizzas, espaguetis y otras pastas; luego se reacondicionó para la cafetería de autoservicio de comestibles y jugos de frutas “El Trópico”. Pasado el tiempo se destinó a la venta de dulces y refrescos y finalmente fue convertida en la actualmente conocida discoteca “Rumbo”, con espacios de venta de comestibles y bebidas que tenía anexa una pequeña pizzería.
Actualmente se le reacondiciona interiormente con un nuevo diseño, respetando su estructura característica y conservando su aspecto original exterior.
En el acontecer de este lugar se juntan la historia, la arquitectura y la cultura, donde radican sus verdaderos valores para ser parte de nuestro patrimonio local. Lugar de encuentros de generaciones pineras que se reúnen allí para pasar un buen rato. Por todo ello conservemos esta joya patrimonial que ha permanecido en el tiempo.
Autor: Guillermo Fabián Maquintoche Vázquez.
Fotos: archivo del autor.