julio 14, 2024 ¿Quienes somos?

Paco siempre ha sido árbol

El paso lento y el sonido adelantado del bastón marcaba el inquieto andar de Paco Mir, el banense devenido pinero y universal que hace hoy un cuarto de siglo su luz vislumbró que mañana sería árbol, y así abrió las puertas de su eternidad.

No hay pinero que no lo recuerde cuando hablamos del sentido de pertenencia que evocamos al recordar que “a esta Isla no se llega por naufragio, ni con ideas de fundar una colonia…”, porque esta ínsula que le abrió su corazón y lo arropó como un legítimo hijo, recibió mucho de su amor, entrega y devoción, le prodigó una obra inmensa a pesar de su juventud, una cosecha literaria profundamente humana que trascendió las fronteras, y junto a su “Giovanni”, la hizo universal hasta entregar “su última cosecha”.

Cuando Paco se presenta como ausente marcándonos las verdades que lo hicieron polémico y auténtico, siempre por el enriquecimiento humano, nos hace meditar cuán superiores podemos ser desde el humanismo, la tolerancia y el fomento de la más honesta amistad a partir del más sincero respeto a la diversidad. Honrado soy de haberlo tenido como un entrañable amigo, y en muchas ocasiones confidente.

Qué dicha encontrárselo sentado en el suelo de su apartamento en  el reparto “Abel Santamaría”, la Casa de la Cultura o en el portal de su  modesta casa en La Victoria, rodeado de bisoños escritores con una latente inspiración lírica, afanados en reflejar su tiempo e inquietudes de la mejor manera, siempre aprendiendo del maestro; y ese maestro, a pesar de sufrir profundas crisis y malestares por su dolorosa enfermedad, nunca se negó, siempre estuvo ahí, dispuesto mientras la salud lo permitió.

Tengo la completa convicción de que su obra, excepcionalmente lírica, abarcadora de los más hermosas loas como poeta, con su peculiar lenguaje y fabulación de la realidad, como “mañana seré árbol”,  ave”, “tierra”, “luz”  alertándonos con absoluta maestría que era consciente de los avatares de su existencia y a la vez su infinita universalidad.

Ese fue Paco, el poeta Francisco Mir Mulet sin encartonamiento, y sí con el abrazo sincero a los amigos, a sus seres más queridos, a los colegas de siempre, compartiendo los mismos espacios con instructores de arte, en la antigua Brigada Hermanos Saíz o en la fundación de la UNEAC pinera  y las tertulias de hace ya tres décadas.

Es este un justo  momento muy propicio  para apuntar su ferviente labor juvenil con paso firme y a la vez amoroso; o por el XI festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, la integración del Comité Municipal de la UJC en la Isla, y por las aulas de la Escuela Nacional de Cuadros de la organización política de la juventud cubana. Un joven y talentoso artista-profesor que conminaba a sus colegas al análisis crítico y la reflexión para ser más auténticos como revolucionarios.

A su vida partidista se entregó con absoluta honestidad y devoción, con el sentido crítico y altruista que ameritaban las circunstancias, con el andar certero del que no muere y se crece ante su adversa salud.

Sin chovinismo, Paco nos pertenece, aquí nació, creció y voló la mayor parte de su obra poética y humana. Aquí creció el amor, aquí nacieron “Proyecto de olvido y esperanza”, 1981; “Las hojas clínicas”, 1985. “Pianista en el restaurante”, 1990. “Espacio habitable” 1990. Y su libro de cuentos “Sinfonía fantástica”, 1992., quién  al decir del escritor Jorge Luis Garcés en su testimonio “Mañana seré árbol” :“Paco Mir, sin dudas, figura entre nosotros como farol encendido que se expande como ramas de voz en verso”.

A la par de esas importantes publicaciones crecieron numerosos reconocimientos como el primogénito David de Poesía, la publicación de sus poemas en importantes antologías como “Estos cantos habitados” publicada en Estados Unidos en 1978; “Poetas jóvenes cubanos” publicada en México en 1982 y “Vientos y pájaros” que vio la luz en 1985 en la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1985, entre otras.

Hoy recordamos a Paco con alegría, porque se redimensiona su talla cada año, cuando decenas de jóvenes, inspirados en la altura de su vida y obra, participan en la Jornada Literaria “Paco Mir” que convoca la filial pinera de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac),  en honor a nuestro ilustre artista: esa jornada que ha vencido tempestades, que no creyó en la pandemia y se mudó para el espacio virtual con los bríos de la modernidad, cautivando a los más bisoños con la sonrisa por el triunfo.

Con toda certeza Paco Mir avizoró con su verbo vibrante, suave y cortante en ocasiones, las dinámicas de ese futuro que es ya hoy, cuando los pineros se esmeran por hacer crecer a esta Isla, esta que te pegas al cuerpo desnuda y vibras, porque es lo que toca hacer para forjar una identidad, porque como él mismo aseveraba,: “es tiempo de trabajar, tiempo de enamorarse y de llenarse del abrazo que te regala”.

Es este un tiempo para continuar llenando de polen los campos, de escuelas y parques los barrios, de alegría y futuro la vida tan auténticamente rellolla como cosmopolita, tan terrícola como virtual, tan nuestra, tan pinera como universal.

Y Paco lo predijo con su perenne desafío entre la luz y la muerte-vida eterna, con sus esencias, porque siempre ha sido árbol:

“Mañana seré árbol, lo estoy avisando

los pájaros harán nido en mis hombros

y en el íntimo follaje crecerá desde la conciencia.

Mañana seré árbol, lo estoy avisando”.


Por: Sergio I. Rivero Carrasco

Comentario en "Paco siempre ha sido árbol"

  1. Este es un artículo homenaje evidentemente merecido.
    Trabajos como este enriquecen el alma cubana y para los que no somos pineros, abren una laja de conocimiento, inspiración y tributo hacia los "rellollos"como dice el autor, que aún no hemos tenido la dicha de "sentir" y apreciar. Es un modo de quitar el velo a lo desconocido.
    Doy gracias al autor, del que también admiro su cubanidad y fina sensibilidad.
    Gracias por permitirnos el encuentro con Paco.

  2. Vivian dice:

    Excelente, para conocer mejor al gran poeta y narrador

  3. Yadian Carbonell dice:

    Los jóvenes también recordamos al Paco que no calló su verdad. Su visión política su fuerza para soportar las Islas. El Paco de Poemas de cabeza razurada, de Sinfonía fantástica publicadas por la editorial Áncoras de la AHS en la Isla. Paco nunca fue un cantor al triunfo gratuito ni a concepciones políticas. Paco fue un árbol y lo será. Sus ramas están esparcidas por todas las Islas. Gracias por ser parte de los que no dejamos olvidar la figura del poeta. Aunque los buenos poetas no mueren. Abrazos.

  4. sergio Isisro Rivero Carrasco dice:

    Gracias Yadián, ustedes con su verbo limpio y encendido hacen feliz a Paco. Él los aprecia, los guía, les agradece y sigue...

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