
Camagüey, Cuba, 23 jun (Prensa Latina) La reciente muerte del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez provoca hoy profunda conmoción en el pueblo cubano, que le rinde homenaje póstumo en la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte, en Camagüey.
Una representación de personas de diferentes grupos etarios y sectores de la sociedad acudió al Salón de Protocolos Nicolás Guillén, ubicado en el emblemático recinto camagüeyano, para expresar respeto y admiración hacia quien dedicó su vida a la defensa de la Revolución cubana.
Las principales autoridades políticas y gubernamentales del territorio fueron las primeras en tributar honores al también Héroe de la República de Cuba, considerado uno de los compañeros de lucha más cercanos al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro.
El primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó profundo dolor por la partida física del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, a quien recordó con respeto, cariño y gratitud por su apoyo, sus consejos, su discreta colaboración y su ejemplar consagración al servicio de la patria.
Sobre el legado de Valdés, el miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana Alcides Miranda Castro destacó a Prensa Latina su papel decisivo en la formación de varias generaciones de oficiales vinculados a la seguridad y la contrainteligencia del país.
“Ramiro fue, es y será siempre el maestro de generaciones de oficiales de la contrainteligencia. A él le debo grandes experiencias y enseñanzas. Durante su etapa al frente del Ministerio del Interior consolidó un órgano de la Seguridad del Estado sólido, con resultados esenciales para la supervivencia de la Revolución en aquellos años”, afirmó.
Valdés se incorporó desde muy joven a la lucha contra la tiranía batistiana bajo la guía de Fidel Castro y junto a otros combatientes de la localidad de Artemisa participó en los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 26 de julio de 1953.
Desde entonces permaneció en la primera línea de combate junto al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y al General de Ejército Raúl Castro Ruz, hacia quienes manifestó una inquebrantable lealtad, admiración y compromiso con la construcción de una Cuba mejor.
A lo largo de su extensa trayectoria revolucionaria ocupó responsabilidades de primer nivel, entre ellas ministro del Interior, viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, ayudante del Comandante en Jefe, ministro de la Informática y las Comunicaciones, vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, así como vice primer ministro al momento de su fallecimiento.
Tomado de www.prensa-latina.cu
