Los Colonos, el primer barrio de Nueva Gerona.

La conocida comunidad de Los Colonos, ubicada a más de 4 kilómetros de Nueva Gerona en la Isla de la Juventud, guarda una historia muy peculiar, pues no estuvo proyectada su creación, pero circunstancias de índole nacional e internacional llevaron a que naciera, a pesar de todo.
Orígenes.
Su vida se remonta a partir de la llegada de los españoles a Las Américas, cuando en 1513, el conquistador hispano, Juan Ponce de León, desembarca en la península norteamericana a la cual bautiza con el nombre de La Florida para recordar la Festividad de Pascua Florida. Ponce de León, al regresar en 1521 para conquistarla, muere y años más tarde Pánfilo de Narváez y después Hernando de Soto llegan al lugar y luchan contra los naturales del lugar, pero no es tomada hasta 1559 por Tristán de Luna y Avellaneda y con posterioridad se fundan los poblados de San Agustín de La Florida y Pensacola.
Franceses e ingleses intentaron varias veces apoderarse del territorio y los españoles tuvieron que enfrentarlos; es aquí donde comienzan las raíces del nacimiento del barrio al que nos estamos refiriendo, pues el capitán general de Cuba y a su vez gobernador de la La Florida, movilizó a un grupo de morenos libres, después de convertirlos en milicianos para luego enviarlos a San Agustín y utilizarlos en la defensa de aquella ciudad, hasta que en 1819, los Estados Unidos adquieren la península por 5 millones de dólares.
Al terminar el conflicto, aquella brigada de milicianos fue desmovilizada, quedando en una situación miserable por lo que solicitaron tierras en la Colonia Reina Amalia en Isla de Pinos para trabajarlas y así convertirse en colonos.
El capitán general Francisco Dionisio Vives dio órdenes para adquirir 49 caballerías de tierras en la colonia pinera que serían repartidas entre los solicitantes y en 1831 arribarían los primeros 4 morenos para conocer el lugar de asentamiento, en donde se establecerían.
El teniente coronel Clemente Delgado y España, Comandante militar y director de la Colonia, procedió a comprar los terrenos en la parte noroccidental de Nueva Gerona, entre Arroyo de los Muertos y El Palmar, donde posteriormente los milicianos se asentaron con sus familias y cultivaron arroz, maíz y viandas.
Nombres.
El nombre original de este asentamiento fue La Florida y así aparece en los documentos de la época, por la razón que evidencia la historia de sus pobladores que procedían del grupo de morenos milicianos que fueron movilizados para defender la posesión española situada al sur de los Estados Unidos.
Otros nombres fueron propuestos por las autoridades pineras, como el de Gerónimo para el lugar de asentamiento y Valdés para un poblado que se fundaría en el zona, donde se construiría una capilla, una plaza y se delinearían calles. El entonces gobernador de Cuba, Gerónimo Valdés desaprobó esta idea, quién sabe, al advertir demasiada adulonería o no tener los recursos necesarios para llevar a cabo aquellos proyectos.
En 1841 estaban establecidos 62 morenos procedentes de San Agustín de La Florida. Estos hombres y mujeres mantenían las costumbres de sus antepasados, incluyendo el idioma español y también los hábitos de la disciplina militar. Estas familias sufrieron los embates del terrible ciclón que atravesó a la Isla en 1844; perdieron sus casas, las cosechas y sus herramientas de trabajo, pero se levantaron contra viento y marea al pasar el tiempo.
¿Y porque fueron ubicados en esta zona, y no en la Colonia Reina Amalia propiamente dicha?
La explicación está en la política del gobierno colonial de fomentar la población blanca en diferentes lugares de su colonia cubana y para eso estaba destinada las 500 caballerías que se extendían desde la Sierra de Las Casas hasta el extremo norte oriental de Isla de Pinos. Los milicianos floridanos eran negros y no encajaban con el proyecto colonizador y racial de las autoridades españolas; por ello los relegaron a la parte occidental de la costa norte del territorio pinero.
Aquellos que vinieron a construir un futuro para sus familias, sembraron una semilla que aún persiste en la memoria colectiva, en el sitio por todos identificado por Los Colonos donde desplegaron una vida, cuyos descendientes pueden reconocerse actualmente por sus apellidos característicos, como Aysique, Butila, Embara, Losaga, Zanco, Zamorano y Baca.
(Algunos datos han sido extraídos de un artículo del investigador Juan Colina La Rosa)
Por: Lic. Guillermo F. Maquintoche Vázquez.
Fotos: archivo personal
